Arcano Pólítico

Partidocracia: El principio del fin en Chiapas

Por Mario Luis ALTUZAR SUÁREZ

Ciudad de México, 26 de jul.- Elegirá el PRI chiapaneco a su presidente el 28 de agosto de 2011, con medio año de retraso y el desafío del creciente declive del partido en la víspera de las elecciones a gobernador y presidenciales del 2012.Ante la renuncia del diputado local Aquiles Espinosa García, el 22 de diciembre de 2010 asumió la presidencia interina el diputado federal Sergio Lobato García, con el compromiso de convocar a las elecciones internas a más tardar el 21 de febrero de 2011.

Ricardo Aguilar Castillo, secretario de organización del CEN presentó a la prensa el 25 de julio de 2011, la convocatoria para la elección del nuevo líder estatal del PRI emitida un día antes, el 24 de julio.

La elección del nuevo líder priísta en Chiapas será por consulta directa a las bases el próximo 28 de agosto en la entidad.

Detalló, que será el 4 de agosto la fecha para el registro de los aspirantes que contarán con 22 días para realizar sus actividades de proselitismo o campaña interna, es decir, del 5 al 26 de agosto.

Se realizará del 12 al 14 de agosto en los 118 municipios el registro de los militantes electores que deseen votar en este proceso interno.

De entre los requisitos más importantes que deberán cumplir los interesados se encuentran: contar con el 20 por ciento de la estructura territorial y/o el 20 por ciento de los sectores y organizaciones del PRI como el Movimiento Territorial, el Frente Juvenil Revolucionario, el Organismo Nacional de Mujeres del PRI; así como el 20 por ciento de los consejeros políticos estatales, entre otros.

Atribuyó Aguilar Castillo el retraso de la emisión, a que esta era una tarea de la anterior dirigencia nacional encabezada por la tlaxcalteca Beatriz Elena Paredes Rangel aunque estimó que en este caso no hubo una intención dilatoria y lo importante en este caso es que ya está la convocatoria, dijo.

El representante del CEN, descartó cualquier riesgo de ruptura o diferencias entre los priístas de Chiapas y que en este caso la Comisión Estatal de Procesos Internos que encabeza Alejandro Cruz Gutiérrez será la encargada de llevar a cabo todo el trabajo político para que se pueda realizar este proceso con calma.

Por otra parte, no descarto la probabilidad de que pudiera darse una candidatura de unidad.

Además, dijo que no hay ninguna prohibición para que quien aspire a la dirigencia del partido, pueda atender sus aspiraciones a un cargo de elección popular y que los partidos políticos son para eso “para competir y ganar elecciones”, parafraseando al gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto.

El delegado del CEN encabezado por el coahuilense Humberto Moreira Valdés, adelantó que el PRI presentará propuestas serías para recuperar la gubernatura del estado en las próximas elecciones y no solo la gubernatura del estado, sino que también la presidencia de la Republica, así como las diputaciones y senadurías”.

Al referirse a las alianzas que el PAN y el PRD han llevado a cabo en diferentes estados del país, sostuvo que estas han sido puestas al servicio del presidente Felipe Calderón. Sin embargo admitió que estas deben ser “programáticas” y caminar en acuerdo para beneficiar a la población “porque cuando son alianzas pragmáticas los partidos que las hacen pierden identidad”.

En este escenario, las cifras son frías en cuanto al creciente declive del PRI en particular y de los partidos en general, en los procesos electorales en Chiapas.

En el 2000 el abstencionismo en elección a gobernador fue del 50.25 por ciento y en el 2006 subió al 55 por ciento.

Ese 2006 se caracterizó por las acusaciones de que el gobernador Pablo Salazar Mendiguchía operó a favor de su ahijado político, el mexiquense Juan Sabines Guerrero, abanderado de la Coalición Por el Bien de Todos integrada por el PRD, PT, Convergencia, a la que prácticamente abandonó para acercarse al PAN de Calderón.

Se recuerda que Pablo Salazar Mendiguchía renunció al PRI que postuló al ganadero Sami David David y le ganó las elecciones en agosto de 2000 con una extraña alianza PAN, PRD, PT, PVEM, Convergencia, PSN, PCD, PAS.

Lo mismo sucedió con Juan José Sabines Guerrero, que de ser alcalde priísta en Tuxtla Gutiérrez, renunció al partido de su padre y tío, para ser candidato de la Coalición por el Bien de Todos, conformada por los partidos PRD, PT y Convergencia.

En el 2000 obtuvo Salazar Mendiguchía 535,860 votos, equivalente al 51.50 por ciento del 49.75 por ciento de electores que acudieron a las urnas, mientras que el PRI logró 475,267 votos, igual al 45.68 por ciento de los votos emitidos, con una diferencia de 60,593 votos, es decir, el 5.82 por ciento.

Para el 2006, Sabines Guerrero alcanzó 553,270 votos, es decir, el 46.98 por ciento de los sufragios registrados del 45 por ciento del padrón electoral, mientras que el priísta en alianza con el PVEM, José Antonio Aguilar Bodegas totalizó 546,988 votos que equivalen al 46.45 por ciento.

En relación al padrón electoral de 2000 con 2 millones 59 mil 378 ciudadanos, el PRI representaría al 23 por ciento de los electores y en 2006 sería apenas del 21 por ciento, lo que muestra el creciente declive tricolor en el ánimo de los chiapanecos.

Para las elecciones del 2012 el panorama se antoja más complicado, ya que en los procesos nacionales se han alcanzado índices abstencionistas superiores al 60 por ciento y que sería de pronóstico reservado en Chiapas, por la devastación económica y social de la población frente al enriquecimiento muy explicable de los políticos y sus patrones.

El resultado, la debacle de la partidocracia en su legitimidad aunque la disfracen con supuesta legalidad de que en democracia un voto hace gobierno.

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