“La infraestructura no es solo acero y cemento; es la herramienta que define oportunidades, conecta vidas y construye futuro”, así lo destacó el presidente de la Comisión de Infraestructura del Congreso de la Unión, diputado federal por el PT Roberto Albores Gleason, al resaltar que una buena red de caminos, puentes y servicios marca la diferencia entre un productor que logra comercializar su cosecha y uno que la pierde, entre una madre que llega a tiempo a un hospital y otra que enfrenta horas de espera, o entre un joven que decide quedarse en su tierra y uno que se ve obligado a emigrar.
En un paso histórico para el desarrollo nacional, el legislador petista expresó su satisfacción por la aprobación de la Ley de Inversión en Infraestructura Estratégica, iniciativa presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, esta norma representa un cambio de paradigma en la forma en que el país planea y ejecuta sus obras, poniendo el acento en la conectividad y el bienestar social como ejes centrales de la política pública.
Dijo el diputado federal petista que el impacto económico y social será sin precedentes: se contempla una inversión mixta por un monto total de 5.6 billones de pesos, para garantizar una visión integral y a largo plazo, se creará un Consejo de Planeación Estratégica que será presidido por la propia mandataria, lo novedoso y destacable es que, por primera vez, cooperativas, comunidades y ejidos pasarán a ser protagonistas activos en este proceso, asegurando que las obras respondan realmente a las necesidades de la gente.
Como brazo financiero importante para materializar este ambicioso plan, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS) jugará un papel fundamental, permitiendo que los recursos y el desarrollo lleguen a regiones que históricamente han estado alejadas del progreso, la estrategia contempla mecanismos innovadores que permiten avanzar sin comprometer las finanzas públicas, manteniendo la propiedad del Estado sobre los activos generados.
Finalmente Roberto Albores Gleason subrayó que esta ley va mucho más allá de la construcción de obras físicas: se trata de renovar el contrato social de la nación, es una apuesta firme por un México más justo, conectado y equitativo, donde la infraestructura se convierte en el puente que une el presente con un futuro de oportunidades para todos.
