Víctor Moisés Hernández/ASICH
César Miguel García Rivera es un humilde trabajador, que se gana el pan día a día para sacar adelante a su familia y sus hijos, es trabajador de una obra en construcción en uno de los ranchos del alcalde de Pichucalco, Andrés Carballo Córdova, resulta que el pasado Viernes sufrió un accidente en sus horas de trabajo, teniendo como resultado una fractura en el tobillo, lo que le impidió continuar con su jornada laboral.
César se cayó trabajando y se fracturó un pie, para su mala fortuna, comenta que el encargado de la obra de nombre Jesús Manuel Pérez, lo llevó en su camioneta y lo fue a tirar como un canino sin brindarle una atención médica, y lo peor aún, fue amenazado y advertido que se quedara callado.
El trabajador del alcalde ya hizo una denuncia a través de las redes sociales, pues asegura que no le han hecho caso y tampoco le han reconocido su semana que ya trabajó, y es que, en lugar de pagarle y de cubrirle los gastos médicos, el alcalde y su grupo de pistoleros amenazaron a César Miguel, advirtiéndole que si no deja de molestar, le va a ir peor porque lo van a desaparecer.
Éste es el trato déspota y más ruin del alcalde, Andrés Carballo Córdova, quien lejos de velar por la seguridad e integridad de los ciudadanos de Pichucalco, este se la pasa amenazando, intimidando y acosando a este humilde trabajador, por el hecho de reclamar su sueldo y gastos médicos, por lo que se considera una clara amenaza a los derechos de los ciudadanos y trabajadores.
César Miguel García Rivera manifiesta su preocupación, pues teme por su integridad y la de su familia, por lo que se vio en la necesidad de tener que huir del municipio de Pichucalco, ya que era constante las amenazas por el grupo armado del edil, pues pareciera que esta es una situación de impunidad en la cual impera la delincuencia organizada. ASICH
