Paco Andrade
PREMIO
Polémica e inquietud entre algunos compañeros ha despertado el reconocimiento que se hará el próximo lunes a las 6 de la tarde en la sala de sesiones del Congreso del Estado.
En esta primera ocasión será a periodistas chiapanecos Post Morten. Se trata del Premio estatal de Periodismo “Joaquín Miguel Gutiérrez”, que será entregado anualmente en las categorías de investigación, noticia, reportaje, crónica, entrevista, fotografía y trayectoria periodística.
Para este año, la propuesta fue presentada al pleno por el presidente de la Junta de Coordinación Política, Carlos Pedrero Rodríguez, y será entregado a: Gervasio Grajales Gómez, Francisco Núñez López, Juan Zamora Velázquez, José Luis Cancino Guillén, Conrado de la Cruz Jiménez, Jorge Toledo Coutiño y Roberto Antonio Mancilla Herrera.
Fueron periodistas queramos o no, hicieron de este oficio su modo y estilo de vida; le impregnaron su propio estilo, su sello. Quién no recuerda las aventuras de Don Gervasio con el “Capitán River”, de él Martita Grajales cuenta anécdotas espléndidas, divertidas, trágicas y románticas. Era un gozo, tuve la oportunidad de conocerlo cuando el periodista y escritor Oscar Palacios, documentaba el libro “Me lo dijo Gervasio”.
Con don Pancho Núñez, hijo del buen Gonzalo, actual timonel del Sol de Chiapas –el único, el original-, lo conocí muy poco, porque enfermó poco tiempo después.
A don Juan Zamora, no tuve el gusto, pero sí a don José Luis Cancino Guillén, todo un clásico él: Sombrero, guayabera, sus lentes tornasoles, limpio, aseado, impecable, con porte; tengo en la memoria el pulso de oro en la mano izquierda, grueso –creo que fumaba- y su característica voz grave y aguardentosa. Dentro de sus ocurrencias se recuerda algunas palabras como “equivoqueichon”, cuando en la portada del diario que dirigía -La Tribuna- le dio el gane al candidato perdedor al gobierno del estado.
A Conrado de la Cruz Jiménez, lo traté poco, porque era algo especial y un poco intratable. Eso sí tenía lo suyo, su estilo. De hecho lo confronté cuando fui reportero de deportes en su periódico, me acusó que mis notas eran boletines. Su hijo definitivamente fue otra onda, pero esa es otra historia.
De Jorge Toledo Coutiño, igual, poco trato; gozaba de buen sentido del humor, comía mucho, su máxima: Nunca te pelees con la paga.
Del buen Roberto Mancilla Herrera, a él sí traté más que a todos los arriba mencionados; sus amigos cercanos de loco no lo bajaban, pero era un excelente lector, se aventaba tres libros a la vez; aunque estuviera crudo, al otro día lo veías leyéndose un libro. Le gustaba el trago, pero sobre todo conversar, era muy apasionado para la polémica, pero al final se escuchaba su característica risa y a empezar de nuevo; con sus lentes grandes, su nariz aguileña, cabello algo “colocho” entre cano. Qué pena se haya muerto.
Y todavía faltó don Carlos Ruiseñor, Luzan, Ramiro del Espi (don Alfonso Castañón), en fin la lista es larga.
Pero bueno, volviendo al tema central y por lo anteriormente expuesto, es importante otorgarles el reconocimiento, ya que son personajes que tuvieron trayectorias de vida y trabajo profesional que muestran su tenacidad para alcanzar sus metas.
En especial por ser los precursores del periodismo en la segunda mitad del siglo XX en Chiapas. La mayoría de quienes vivimos de este oficio, quienes trabajamos en los medios de comunicación, escritos o electrónicos, trabajamos con ellos o conocimos de sus anécdotas. Fueron los pilares de lo que hoy es el periodismo chiapaneco. Parte de ello está plasmado en un libro del doctor Sarelly Martínez.
En esta ocasión por los procesos electorales y por ser la primera premiación es entendible que no se cuente con un reglamento y convocatoria para que participen académicos, intelectuales y sociedad en general. Sin embargo es una buena decisión dársela a los forjadores del periodismo en Chiapas. No pasa nada y no debe afectar ni molestar a nadie. Hubiera sido un error cancelarlo, mas siendo galardonados a periodistas totalmente conocidos por todos los chiapanecos.
Además dentro de los galardonados y editores que serán reconocidos, se encuentra el recuerdo a las anécdotas del periodismo de don Gervasio don Pancho Núñez.
Pero también el recuerdo a la lucha por la libertad de expresión de aquellos que sufrieron persecución y encarcelamiento como Conrado de la Cruz, Jorge Toledo o el mismo Roberto Mancilla.
Se le entregará post mortem este reconocimiento a don Conrado que fue desterrado de Chiapas y su hijo encarcelado; a Jorge Toledo quien estuvo en prisión con delitos prefabricados por sus críticas al Gobierno del Estado en los años 90; o a Roberto Mancilla quien fue asesinado en los tiempos que se ejercía el Imperio de la Ley.
Es así como cada uno de los galardonados tiene una historia que aportar a favor de la libertad de expresión y de la vida misma, aquellos que critican y se oponen a este buen inicio del reconocimiento del periodismo en Chiapas es porque no conocen su historia y a su gente.
Hemos pasado de los tiempos del entierro, encierro o destierro al periodismo libre, sin censura, que practican abiertamente los compañeros periodistas, de emisoras, televisoras, radiodifusoras, periódicos o revistas en Chiapas.
Hoy definitivamente son tiempos muy distintos en la entidad, ningún noticiero programa o medio escrito sufren de ninguna represión, hoy es tiempo de libertad, de respeto y admiración a la trayectoria de los que han partido.
Los próximos años se dará un premio póstumo más las seis categorías inscritas. Donde seguramente la competencia será reñida para elegir a quiénes de los periodistas en activo merecen este galardón. El Congreso ha confirmado que para la próxima entrega se hará una convocatoria para que incluso participen la comunidad en general, las universidades, la sociedad civil pues.
Esta entrega nos hará recordar que hemos pasado de aquellos a estos tiempos. Donde nadie se puede decir perseguido por su forma de pensar, menos por la de escribir o hablar. Será el parte aguas en el periodismo chiapaneco, por lo que no debe extrañarnos que existan opiniones encontradas. Es tan solo el primer paso.
Faltan muchos años por venir, muchos premios por entregar, muchos géneros periodísticos de calidad por conocer. ¿Cuál es la prisa?
Lo ideal es mejor proponer reconocer el trabajo de los nuevos reporteros, propuestas innovadoras en radio, televisión, revistas, periódicos e Internet.
Reconocer también la trayectoria de periodistas en vida, a empresas con trayectoria ininterrumpida, en fin, hay tanto que hacer con ese premio que con el tiempo va a quedarse corto.
No perdamos el tiempo en discusiones ociosas, en desconfianzas, en risitas a escondidas, en la burla mediocre que en nada ayuda.
Por cierto felicidades a todo aquel que hace valer su libertad de expresión de una u otra manera. Un abrazo. Nos leemos el próximo martes.
Contacto: pakoandrade@gmail.com
