En los próximos días podría cerrarse parcialmente los trabajos de construcción del proyecto hidroeléctrico Chicoasén II, de acuerdo a trabajadores, el cierre estaría afectando de manera directa a más de 700 familias e igual número de manera indirecta, a proveedores y a prestadores de servicios, esto agudizaría el grave desempleo en la región de Chicoasén, que según el INEGI ocupa de los más altos en el estado.
Obreros y técnicos temen que en los próximos días sean dados de baja, y dejen de percibir sustento para ellos y sus familias, ya que no hay producción, ni avance en esta obra, donde los defeños Mercedes Lara Pérez, Jorge Alberto Cortés Grajales y María de Jesús Olvera Mejía, dirigente de la CTM en Chiapas mantienen secuestrado por más de 8 días los caminos de acceso a la construcción.
Pese a que en medios de comunicación se ha denunciado los abusos de María Olvera, y que es rechazada por los obreros bien intencionados, a la fecha nadie pone orden, y ella se empacha en decir que no le importa si la obra que ejecuta el grupo OMEGA para la CFE se va de Chiapas, que al fin de cuentas ella no es de Chiapas, que a como dé lugar va a obtener el contrato colectivo de ejecución de obra que hoy tiene el SUTERM, el sindicato de los electricistas.
¿Quién protege a la defeña de Olvera Mejía?, se preguntan los obreros, no es posible que 40 personas tengan parada la construcción de la hidroeléctrica más importante en ejecución en el sureste mexicano. Por otro lado obreros y camioneros preparan para el miércoles 14 de mayo la contraofensiva, de no haber acuerdo para esa fecha, ellos bloquearan la carretera Chicoasén-Copainalá y enfrentaran a ese grupo que nada tiene que ver con la construcción de la obra en mención, se calientan los ánimos en Chicoasén II. ASICh
