9 de diciembre, Día Internacional Contra la Corrupción /Dr. Gilberto de los Santos Cruz

La sociedad en general se encuentra normada por principios básicos de convivencia, los que se expresan a través de las leyes de cada país, determinando las acciones que son permitidas y las que no. Es así como se espera la funcionalidad de la sociedad como organismo.
El encargado de hacer cumplir estas normas y leyes es el Estado mismo, y por ende el personal que trabaja para éste. Los servidores públicos deben acatar la normatividad al interior de las instituciones para asegurar el óptimo funcionamiento, lo que implica también, mantener la convicción de que el trabajo realizado en dichas instituciones no debe ser motivo de negocio o adquisición de bienes para ningún servidor público, pues se estaría cayendo en actos de corrupción, que, de acuerdo con su definición, es el abuso del poder público, para obtener algún beneficio ya sea económico, social o político.
Por esta razón, mantener las instituciones públicas, de todo el mundo, libres de corrupción, es uno de los temas más tratados a nivel internacional y de importancia relevante.
Este año, la agenda de la Organización de las Naciones Unidas, pretende encaminar las acciones de este día para resaltar aspectos como los derechos y responsabilidades de toda la sociedad para contribuir a la lucha contra la corrupción.
Un serio problema que atañe a este tema, es la normalización de la corrupción en los ámbitos públicos. Por ello, este año la campaña pretende hacer entender a la población en general, que la lucha contra la corrupción no solamente es una responsabilidad social, sino que también, una vida sin este flagelo es un derecho que se debe salvaguardar. Ya que todos tenemos derecho de poder depositar la confianza en las instituciones que rige el Estado, para dar solución a problemáticas sociales importantes en cada contexto social.
Este 9 de diciembre se espera incentivar la cooperación internacional para compartir estrategias que ayuden a generar prácticas claras y eficientes en contra de la corrupción en múltiples ámbitos sociales en todo el mundo.
Pongamos nosotros también nuestro granito de arena como ciudadanos, denunciando los procesos de corrupción de los que seamos testigos, así como difundiendo la importancia de mantener nuestra sociedad libre de corrupción especialmente al no participar de ella.
Desde el año 2003 se celebra en todo el mundo el Día Internacional contra la Corrupción, una efeméride creada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de frenar y eliminar en todos los países miembros los actos de corrupción por parte de aquellos hombres y mujeres que se aprovechan de un cargo de poder para enriquecerse a cargo de los demás.
Según datos de la misma ONU, cada año se pagan aproximadamente un billón de dólares en sobornos, eso sin contar que se calcula que durante el mismo periodo se suelen robar 2,6 billones de dólares mediante la corrupción, esto implica un total del 5% del producto interior bruto (PIB) mundial.
Esta cifra es sobre todo perjudicial en los países en desarrollo, donde el dinero que se pierde es diez veces mayor al dinero que se dedica para asegurar una calidad de vida acorde a los ciudadanos.
Campaña para 2022
“A 20 años de la Convención de la ONU: uniendo al mundo contra la corrupción”. Este es el tema de la campaña para 2022 y marca el inicio de los esfuerzos para celebrar el vigésimo aniversario de la convención de la ONU contra la corrupción.
Durante 2023 se reflexionará sobre un mundo mejorado gracias a la aplicación de esta norma, y sobre todo pensar qué brechas quedan para que esta herramienta sea un instrumento verdaderamente útil para terminar con la lacra de la corrupción.
Todos tenemos derechos y responsabilidades en cuanto a la corrupción. Para ello se pide a todos que actúen en la lucha contra la corrupción, que denuncien o actúen si detectan cualquier irregularidad. Funcionarios, agentes de la ley, representantes de los medios de comunicación, sector privado, sociedad civil, educadores, jóvenes, se pide a todos que tengamos responsabilidad, para proteger nuestros derechos, los de todos.
Es un hecho que la corrupción aumenta en tiempos de crisis, como en el momento actual. El mundo está viviendo una situación sin precedentes que requiere que los gobiernos tomen decisiones rápidas y aceleren los procesos de ayuda a las familias y a las empresas, y esto puede suponer un descuido en los procesos de control para que todo se haga con la máxima transparencia.

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