Las múltiples organizaciones campesinas regionales surgidas en el México posrevolucionario dificultaba de manera acentuada los intentos de controlar el movimiento agrario que de manera insistente llevaba a cabo el estado mexicano.
La necesidad urgente que tenía el Gobierno federal por contar con una agrupación campesina a nivel nacional empezó a plasmarse en la convención agraria que se efectuó en el mes de mayo de 1933 en la capital de san Luis potosí iniciativa expresa del Profr. Graciano Sánchez en dicha reunión de campesinos el tema central de discusión fue la sucesión presidencial y se llegó al acuerdo de publicar un manifiesto en el que se postulara la candidatura del Gral. Lázaro Cárdenas a la primera magistratura de la Nación, así surgió la Confederación Campesina Mexicana con objetivos claramente electoreros.
Muy vinculada con el Estado, desde donde fue apoyada y promovida, nace en San Luis Potosí, la Confederación Campesina Mexicana (CCM). Surge como producto de una convención de las Ligas de Comunidades Agrarias de los estados de Tamaulipas, Michoacán, San Luis Potosí y Chihuahua. Después, la Liga Campesina de Tlaxcala y la Liga Ursulo Galván se unieron al movimiento. Los principales representantes de varios estados son: Lázaro Cárdenas, Emilio Portes Gil, Graciano Sánchez y Saturnino Cedillo., quienes, como dicen en la reunión de inauguración, buscan cumplir con el objetivo de postular a un candidato presidencial que sea el portavoz de los intereses agrarios. Ese candidato debe cumplir con los postulados doctrinarios de la Constitución de 1917 que se han desvirtuado durante el Maximato. Por ello puede decirse que la formación de la Confederación tiene una misión política esencial: promover la candidatura de Cárdenas a la presidencia de la República.
La primera dirección de la CCM está constituida por Graciano Sánchez –uno de los principales animadores-, Vicente Salgado, Marte R. Gómez, León García, Enrique Flores Magón, Trinidad García y Emilio Portes Gil.
La CCM jugará un papel relevante en la candidatura presidencial del general Lázaro Cárdenas, en lo que será notablemente exitosa. También en la primera parte del gobierno cardenista desempeñará un importante papel, por ejemplo, en el conflicto Cárdenas-Calles, en ocasión del cual varios de sus líderes declararán: “Nos adherimos entusiastamente a la actitud ideológica y de protesta que han asumido las agrupaciones obreras, y les pedimos que respalden, como lo hace la CCM, al gobierno del Sr. Gral. Lázaro Cárdenas, que en la lucha social marca un paso avanzado a la consecución de nuestro ideal: la supresión del régimen capitalista.”
Pero, en general, la demanda principal de la CCM en su corta vida fue el cumplimiento de los postulados agrarios de la Constitución. Posteriormente se disolverá para dar paso a la Confederación Nacional Campesina.
. La creación de la entidad, impulsada por Graciano Sánchez y Emilio Portes Gil entre otros, tuvo como objetivo apoyar la candidatura de Lázaro Cárdenas a la presidencia de la república. Una vez logrado este objetivo, el compromiso de Cárdenas y los líderes agraristas con la mejora en las condiciones de vida de los campesinos permitieron llevar adelante la distribución de tierras y el fortalecimiento del sistema de ejidos. De carácter fuertemente político y con la determinación de retomar la ideología y acciones de la Revolución Mexicana la primera conducción de la entidad estuvo formada por Graciano Sánchez y Emilio Portes Gil, ambos impulsores de la entidad, a quienes acompañaron Vicente Salgado, Marte R. Gómez, León García, Enrique Flores Magón y Trinidad García . La Confederación Campesina Mexicana fue el antecedente inmediato de la Confederación Nacional Campesina.
Razones Principales
La repartición de tierras fue uno de los temas que se incorporaron a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917. El artículo 27 estableció que las “tierras y aguas comprendidas dentro del territorio nacional, corresponde a la nación” de tal manera, el gobierno podía distribuir los latifundios, y fomentar el desarrollo de la pequeña propiedad, la creación de nuevos centro ejidatarios, por lo que las comunidades indígenas y campesinas ejercerán su derecho de propiedad sobre sus tierras.
A pesar de diferentes propuestas entre los años de 1915 y 1934, sólo se repartieron alrededor de 11 millones de hectáreas. Sin embargo, la situación cambió cuando Lázaro Cárdenas asumió la presidencia en 1934. Llevando entre los años de 1936-1938 a distribuir 18 millones de hectáreas, por lo que las demandas campesinas disminuyeron al restituir sus tierras
El siguiente paso era conglomerar a los líderes campesinos para escuchar sus propuestas y proyectos para el desarrollo de sus comunidades. El 9 de julio de 1935, Cárdenas expidió un decreto para que el PNR organizara una liga de comunidades agrarias en cada estado, para después elaborar una central campesina a nivel nacional. Para lograr este fin, el PNR integró el Comité Organizador de la Unificación Campesina, bajo la dirección de Emilio Portes Gil
