Histórica y trascendental lucha han sostenido los trabajadores de la salud, médicos, enfermeras, administrativos y manuales de México y en particular el área metropolitana quienes decidieron parar sus actividades laborales en noviembre y diciembre de 1964, enero, abril, junio y agosto de 1965 para exigir mejores condiciones de trabajo, aumento salarial reconocimiento de sus organizaciones, Asociación Mexicana de Médicos residentes e Internos A.C. y la Alianza de Médicos Mexicanos A.C. también demandaban la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo.
La cerrazón del Gobierno de Gustavo Díaz Ordaz por reprimir en lugar de dialogar y así ocurrió el 26 de agosto de 1965, el cuerpo de granaderos desalojó a los huelguistas de los Hospitales Rubén Leñero, Colonia y 20 de noviembre, la atención a los derechohabientes de esas Instituciones quedó a cargo de Médicos Militares. De inmediato el Gobierno giro instrucciones para que se llevaran a cabo las aprehensiones, ceses y expulsiones de aquellos que habían participado de manera destacada en la lucha para obtener mejores condiciones salariales y de trabajo. El Movimiento Medico que se desarrolló a principios del Sexenio DiazOrdacista puso al descubierto la imagen represiva y antidemocrática que sería la constante de ese Gobierno.
A través de la inserción de una carta en la prensa nacional, se conocieron los nombres de los dirigentes del Movimiento, Guillermo Calderón, Abel Archundia, Roberto Pedrosa Montes de Oca, Fernando Herrera y Roberto Sepúlveda.
El paro laboral de los trabajadores del sector salud no consistió en un paro total, sino parcial: no se suspendieron los servicios de emergencias y partos, manteniéndose estos principios de solidaridad con la población presentes durante el casi año que duró el movimiento.
El 1 de diciembre de 1964 tomo posesión el presidente Gustavo Díaz Ordaz, con el que lidiaría la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos y a quien los miembros del movimiento le enviaron su pliego petitorio. En el documento se estipulaba lo siguiente:
1. Sustitución sin represalias de los médicos cesados.
2. Revisión legal y cambio del término de contrato de beca por una forma adecuada de relación laboral, bien definida y con mejoras en el nivel económico.
3. Preferencias para ocupar plazas de base, seguridad en el empleo.
4. Participación en la elaboración de los programas de enseñanza.
5. Resolución satisfactoria de los problemas de cada hospital.
La lucha por condiciones dignas de trabajo en los hospitales de trabajo alcanzó momentos muy álgidos a mediados de los 60´s. En 1964 tanto residentes como internos del hospital 20 de noviembre (ISSSTE) se fueron al paro de labores por que los aguinaldos no les habían sido cubiertos. La respuesta de la autoridad fue el despido masivo de más de 200 doctores tanto residentes como internos, esta actitud concitó la solidaridad de trabajadores de la salud en diferentes hospitales del estado, transcendiendo el paro de una clínica al de 40 hospitales. El paro se levantaría en diciembre tras el compromiso presidencial de atender sus demandas; sin embargo, las pretensiones de conformar un movimiento sindical independiente para los trabajadores agrupados en torno del AMMRI y el AMMAC, fue confrontado con grupos de choque al servicio del sindicato oficial. Los paros organizados en protesta desembocaron en más violencia cuando la policía toma las instalaciones de los Hospitales 20 de noviembre Rubén Leñero y Colonia y sustituye al personal por médicos militares. El 24 de noviembre incluso se llegó a al secuestro de enfermeras por grupos de choque y el despido o encarcelamiento de docenas de Médicos.
En nuestros días pudiera parecernos una respuesta excesiva ante demandas laborales justas, sin embargo, desafiar a la autoridad en esos días implicaba arriesgar el trabajo, la libertad o incluso la vida misma. El valor de médicos y enfermeras y el ejemplo en la lucha por sus derechos son un legado para las generaciones que sobrevendrían.
En la lucha por los derechos laborales los movimientos médico y ferrocarrilero revisten particular importancia, pero distan de haber sido los únicos puesto que telefonistas, electricistas, petroleros, y maestros también se organizaron y manifestaron en los años 50s y 60s. Aunque el propósito esencial es el respeto a la dignidad laboral todos ellos coinciden en visibilizar la importancia de exigir sus derechos. Los tiempos no eran particularmente afables para este tipo de manifestaciones o para permitir que se cuestionara la autoridad del régimen, sin embargo, al manifestarse sembraron en el resto de la ciudadanía la convicción de que toda lucha que busque transformar al súbdito en ciudadano es valedera. He aquí un poema a los Médicos.
1964, La cirugía roja de respirar,
de no caber mas los ojos ante la nudes,
del algodón y de las vendas,
preside por las calles y fuerte olor humano.
Los paristas deciden el cambio total,
de la estructura medica en México, exigencia de derechos,
necesaria vigencia de ser.
26 de Noviembre,. El paro lo inicia el hospital 20 de Noviembre, se suman el General y el Juárez.
El 18 de Febrero, Mas de 1500 médicos son cesados, ‘Serán acusados de homicidio por la muerte de los enfermos desahuciados’,
CNC, CNOP, CTM, Se lanzaron furiosamente contra el movimiento,
Periodistas y organizaciones gubernamentales también.
‘Quieren matarme, nos fusilaran a todos por ser enemigos de la patria’
Dijo el doctor Rincón y enloqueció, El tercer paro duro mas de dos meses. Los obreros de la Euskadi dieron 5 pesos semanales por cabeza,
En Agosto fue la marcha organizada,
Como acompañada de la población que había en la sangre,
El gobierno ordeno a los obreros de la limpia romper la manifestación,
Piedras, Verduras y Huevos para la injuria y la ignominia, Pólvora y Éter, Ansia y Cárcel, para cercar las venas que se sintieron libres,.
Granaderos y Ejercito fueron lanzados contra el hospital de La Raza y el 20 de Noviembre, a bayoneta volcaron los cuerpos de los huelguistas, después, sitiaron los hospitales, entonces el primer mandatario resolvió el conflicto con las facultades que la ley le concede,
Tomado de AlbumCancionYLetra.com
El informe presidencial del 1 de Septiembre del 1965, amenazo contundentemente a los médicos, nada quedo resuelto, ni el orden, ni la dignidad, ni la petición, ni la justicia, como si todo hubiera latido fuera, daremos sobre sus cuerpos, paso a paso heridos, la conciencia de un pueblo que palpita todo y avanza.
