22 de septiembre de 1975 surge Vanguardia Revolucionaria del SNTE / Dr. Gilberto de los Santos Cruz

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que hoy aglutina a más de un Millón quinientos mil trabajadores ha sido desde su fundación en 1943, controlado por grupos, tendencias, fracciones o corrientes que pertenecían al partido oficial primero Partido de la Revolución mexicana y después Partido Revolucionario Institucional. El sindicalismo blanco impulsado por estos grupos en ocasiones ha tenido violentas contradicciones internas que los ha llevado a utilizar métodos gansteriles para lograr el control absoluto de la dirección, tal es el caso de Vanguardia Revolucionaria que arribo al poder con el respaldo de Luis Echeverría Álvarez el 22 de Septiembre de 1972, en esta ocasión Carlos Jonguitud Barrios encabezando un grupo de golpeadores armados con pistolas y metralletas argumentando cumplir con un resolutivo de una comisión de vigilancia, depusieron al Secretario General Carlos Olmos Sánchez que pertenecía a otra corriente política dentro el Partido Oficial. Y fue desde ese nefasto grupo que controlo al Sindicato Nacional de Maestros, en tanto los salarios reales de los mentores se vieron disminuidos de manera notoria, en cambio los principales dirigentes han tenido acceso a numerosas diputaciones Estatales y Federales, Presidencias Municipales, Senadurías, Gubernaturas y otros importantes puestos burocráticos desde donde controlan a sus agremiados. La política antidemocrática y represiva de este grupo aliado con el Gobierno logro el asesinato y la desaparición de cientos de Maestros, entre los caídos destacan Misael Núñez Acosta en el Estado de México, Pedro Palma en Hidalgo, Celso Wenceslao López Díaz en Chiapas, Vicente Anaya en Oaxaca.
Fue en el contexto descrito en el cual se desarrolló el golpe de mano del 22 de septiembre de 1972.
Elementos vinculados a la nueva administración echeverrista, asaltaron el local del sindicato, se posesionaron de éste, depusieron a Carlos Olmos Sánchez, nombraron como secretario general a Eloy Benavides, citaron al IV Consejo Nacional Extraordinario del SNTE y golpearon políticamente a los roblesmartinistas. En el magisterio, pues, la remoción y modernización del aparato sindical se desenvolvió conforme a los planes oficiales. El gobierno avaló de inmediato a los nuevos dirigentes. El Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje reconoció al Comité Ejecutivo de Eloy Benavides el 30 de Sept. Víctor Bravo Ahúja, secretario de Educación Pública, recibió un pliego petitorio del renovado CEN; Jesús Reyes Heroles, presidente del PRI, recibió a los integrantes de la nueva dirección y, finalmente, el presidente se entrevistó con los recién investidos el 26 de octubre. La legitimación oficial estaba consumada.
El sindicato más numeroso de México y América Latina entró a una nueva fase de su historia: la del cacicazgo de Carlos Jonguitud Barrios. Estaban sentadas las bases para dejar atrás las experiencias de la Fracción Nacional Revolucionaria y el Frente de Unidad Nacional Revolucionaria de los Trabajadores de la Educación, para arribar a la formación de un grupo político-sindical que combinaría la demagogia social, la obtención de pequeñas mejoras y la movilización controlada de masas: Vanguardia Revolucionaria del SNTE.
Ciertamente, años después el Movimiento 22 de septiembre se convertiría en Vanguardia Revolucionaria del SNTE, grupo que aglutinaría a todas las camarillas y núcleos del charrismo magisterial, que alcanzaría sus mayores momentos de gloria en 1977-1978 y que entraría en crisis en 1979 ante el empuje y la fuerza de la insurgencia de los trabajadores de la educación que ha recorrido al país en los últimos años.
El paso de Eloy Benavides por la secretaría general del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, fue, en realidad, meramente coyuntural, ya que el poder tras el trono lo ocupaba Carlos Jonguitud Barrios. El arribo del nuevo grupo dirigente implicó, de inmediato, rehacer el aparato sindical, configurar una corriente permanente, aplicar una política distinta y avanzar en la conquista de posiciones. El X Congreso Nacional Ordinario del SNTE, celebrado a principios de 1974, en La Paz, Baja California, eligió como secretario general del CEN a Carlos Jonguitud Barrios, viejo y avezado líder magisterial y político. Al igual que en el ejercicio sindical anterior, en el recién elegido Comité Ejecutivo Nacional no quedó ningún representante de la oposición democrática. El congreso resolvió crear un Frente Nacional Unificador, concretándose este propósito en agosto de ese año al constituirse Vanguardia Revolucionaria del SNTE.
En el mandato de Carlos Jonguitud se impusieron prácticas sindicales ofensivas. El SNTE fue utilizado para influir y pesar en la política nacional, para adquirir posiciones importantes en el aparato burocrático del Estado y para decidir en ciertas áreas de la educación pública.
En mayo de 1974, el SNTE realizó una asamblea para materializar la llamada alianza magisterial-campesina, a la cual asistieron la Confederación Nacional Campesina, la Central Campesina Independiente (fracción oficialista), el Consejo Agrarista Mexicano y la Unión General de Obreros y Campesinos de México; en agosto de 1975 se efectuó el Primer Congreso Internacional de Educadores del Tercer Mundo, y, en especial, se recurrió a la movilización controlada de miles de trabajadores en el acto de apoyo a Echeverría contra la “provocación” de Ciudad Universitaria en marzo de 1975, el mitin por la desaparición de poderes en Hidalgo en abril del año antes mencionado (hecho que mostró sin duda alguna el rompimiento con Sánchez Vite) y la concentración de octubre de 1975 en respaldo a la candidatura de José López Portillo. Además, se demandó la creación de la Universidad Pedagógica Nacional, objetivo que les cumplió años después el presidente de la República.
Sin embargo, los días 17 y 18 de diciembre de 1979 en Chiapas con el nacimiento de la CNTE se ha logrado democratizar importantes secciones Sindicales sobre todo en Chiapas la Sección 7 y 40, La sección 9 de CDMX, la Sección 14 de Guerrero, la 18 de Michoacán, la 22 de Oaxaca entre otras. La CNTE al realizar sus acciones colectivas han intervenido alrededor de un medio de millón de trabajadores de la educación.
Desde 1979 la CNTE se ha convertido en un polo aglutinador de las demandas populares y ha participado en la lucha de los obreros en las fábricas, de los campesinos por sus legítimas demandas, y ha sido el cordón umbilical del desarrollo de numerosas organizaciones que luchan por mejores condiciones de vida.

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