07 de octubre de 1913, asesinato de Belisario Domínguez /Dr. Gilberto de los Santos Cruz

Belisario Domínguez nació en 1863 en Comitán, Chiapas. Realizo estudios de preparatoria en San Cristóbal en 1879, inscrito en el Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas posteriormente prosiguió su preparación en la Universidad de Paris donde se graduó como Medico. Fue un destacado médico humanista, reformador social y político sobresaliente por su lucha en contra de la usurpación y un estado arbitrario carente de legalidad, entrego su vida por reestablecer el orden constitucional y la legalidad para salvaguardar la naciente democracia de México y preservar el espíritu de la libertad.
Su corta vida se desarrolló entre escenas de gran violencia e inestabilidad política, fue testigo de la Intervención Francesa, el Segundo Imperio, la restauración de la Republica, el Porfirismo la primera etapa Revolucionaria, el derrocamiento de Madero, la dictadura Huertista y el inicio de la Revolución Constitucionalista. Su formación educativa la inició en su estado natal. Estudio en París, Francia la carrera de médico cirujano, partero y oculista, durante su estancia aprendió a guiarse por la racionalidad y el conocimiento científico influenciado por el ambiente europeo de la época. A su regreso, el régimen porfirista estaba en su máximo apogeo, se estableció como médico en Comitán instalando una botica a la que llamo “La Fraternidad”, su práctica profesional la ejercía con cuidados y enseñanzas de higiene, alimentación, charlas con la comunidad, reflejando su carácter de reformador social, basado en valores de igualdad, democracia, defensa de los más pobres, enfrentando el fanatismo, prejuicios, intolerancia política e ignorancia, en una región donde la pobreza, la desigualdad y la inequidad entre la población rayaba en la esclavitud y la opulencia,
Durante una estancia en la Ciudad de México quiso aprovechar para dar a conocer la situación real de su estado e imprimió un documento que denominó “Chiapas” en el cual denunciaba la pobreza, la corrupción de las autoridades locales, y donde pedía y esperaba la intervención de las autoridades penales competentes. En tiempos donde la prensa no ejercía libremente su oficio y cualquier manifestación critica era reprimida por la dictadura, no obtuvo respuesta, por lo que decidió fundar su propio periódico en 1904 al que llamo “El Vate” palabra que era utilizada en Italia para designar a poetas y agoreros de la buena fortuna, pero el Dr. Belisario la explicaba como un acróstico de Valor, Alegría, Trabajo y Estoicismo, que estaba muy relacionado con el lema personal que regía su vida: “Véncete a ti mismo”. En su periódico, difundía artículos contra Porfirio Díaz y el gobernador de Chiapas.
En febrero de 1913, Belisario Domínguez viajo a la Ciudad de México para inscribir a su hijo en el bachillerato y proveerse de medicamentos para la botica, ya era senador suplente por el estado Chiapas ―esta posición la había ganado al apoyar la candidatura senatorial de su amigo Leopoldo Gout.
Belisario Domínguez, desempeño su cargo siete meses y un día, y en breve tiempo se convirtió en uno de los iconos de la incipiente democracia mexicana, ante los hechos de la decena trágica se pronunció abiertamente contra los golpistas, desde la tribuna de la Cámara de Senadores, denunció las atrocidades de Huerta, asimismo solicitó también su destitución. En el senado afirmo: Para que esta Honorable Cámara pueda ratificar el ascenso favorable de un militar se necesita que los servicios prestados por el sean útiles y beneficiosos a la patria. Doy mi voto reprobatorio para el dictamen. También el 14 de mayo, se opuso activamente junto con Serapio Rendón a la aprobación que hizo Huerta del nombramiento de Juvencio Robles como gobernador de Morelos; don Serapio moriría el 22 de agosto víctima de la represión 3 meses después en la cárcel de Tlalnepantla. Intimidado constantemente por los simpatizantes de Huerta, se le impedía hacer uso de la tribuna. En sesión convocada por el Secretario de Relaciones Exteriores Francisco León de la Barra, para solicitar permiso para que la escuadra de barcos norteamericana permaneciera en aguas de Veracruz, don Belisario se opuso. Su voz retumbo en la tribuna:
Estoy pidiendo la autorización en contra, porque la autorización de que se trata es en el fondo un voto de confianza y, ni se tiene confianza en el interior ni en el exterior. ¿porque piden nuestros revolucionarios del norte una cosa muy opuesta en razón y muy sencilla? que tengan el rasgo de patriotismo de renunciar e irse del país cuatro personas: el general Victoriano Huerta, Manuel Mondragón, Aureliano Blanquet y Félix Díaz, por ser un gobierno de asesinos, que asesino al Presidente Madero y al Vicepresidente Pino Suárez. Yo votare en contra de la autorización que se nos pide, porque es un gobierno ilegitimo y porque es un gobierno que ha restaurado la era nefasta de la defección y del cuartelazo.
Estas declaraciones dejaron callados a los senadores, los Huertistas se indignaron y asombraron hasta a los que se atrevían a enfrentarse al dictador. El 16 de septiembre de 1913, Victoriano Huerta se presentó ante el Congreso para presentar su “informe” y Belisario Domínguez protestó de inmediato. Luego, preparó un discurso para la sesión del domingo 23 de septiembre donde lo denunció, entre más, por la traición cometida contra Madero y Pino Suárez, y por su represión de Estado contra todo aquel que se atreviera a enfrentarlo, por amordazar a la prensa, por sembrar la paz a un costo de muerte, por su ilegalidad e ilegitimidad, por su ineptitud y su maldad. Y dijo
La Representación Nacional debe deponer de la Presidencia de la República a don Victoriano Huerta, por ser él contra quien protestan con mucha razón todos nuestros hermanos alzados en armas y de consiguiente, por ser quien menos puede llevar a efecto la pacificación, supremo anhelo de todos los mexicanos […] ¿dejaréis, por temor a la muerte, que continúe en el poder?
Mientras tanto los diputados federales sufrieron la persecución oficial, fueron asesinados Serapio Rendón, Edmundo Plasticilin Adolfo G Gurrión. El senador Belisario relataba la crítica situación que vivía a través de cartas a su familia a, la última fechada el 20 septiembre a días de su magnicidio. A sabiendas de que no se le daría la voz en la tribuna, el senador recurrió a su estrategia de imprimir volantes, todos se negaron hacerlo, por fin, con ayuda de un estudiante Luis Espinos y una Srita. María Hernández Zarco empleada de una imprenta, obtuvo clandestinamente 500 ejemplares, que entrego el 23 septiembre al presidente de la cámara de senadores para que lo leyera en sesión secreta en la cámara y después se divulgara con la prensa, y lo rechazo.
Finalmente, el 29 de septiembre exhortó a los legisladores, en un discurso aún más radical que los anteriores, a cumplir con su deber de implantar el orden y para ello solicitaba ser comisionado para pedir la renuncia de Huerta mediante un escrito firmado por todos los senadores. Sabía que esa pretensión lo ponía en peligro de muerte, pero pensaba que era la única manera de volver a la legalidad. La represión no se hizo esperar fueron decomisados los discursos, las imprentas cerradas y saqueadas, pero los discursos se reprodujeron a mano y circulaban por toda la ciudad. Sus discursos, alentadores de una nueva rebelión con base en la honradez, la congruencia y la conciencia, le costaron la vida.
El Dr. Domínguez, fue secuestrado por la policía Huertista, en su hotel casi a media noche del 7 octubre de 1913, lo llevaron en vehículo por Tacubaya o por Rio de la Piedad hasta el cementerio de Coyoacán, lo acribillaron frente a una fosa abierta. Tras la denuncia de su desaparición, el Senado sesiono acaloradamente durante dos días, la representación chiapaneca exigió investigación a fondo, y los senadores se declararon en sesión permanente, Huerta pidió retirar la petición, y al negarse los senadores Huerta disolvió el congreso y encarcelo a 110 congresistas, nuevamente dio otro violento golpe de estado.
La importancia del Dr. Belisario Domínguez estriba en haber protagonizado desde las instituciones con arrojo y valentía su manifestación de indignación y haber hecho pública la denuncia, su honestidad y principios ganaron la solidaridad y brindaron convicción de triunfo y valentía a sus compañeros y a la población para derrotar al usurpador, contribuyendo a propiciar su caída, mientras que otros mexicanos también lo hacían con las armas, todo, dentro de una trágica y una dolorosa intervención estadounidense propiciada por el dictador y que el senador Domínguez supo ver venir.
Al paso del tiempo, se le hizo justicia reconociéndole su lucha y valentía. El 2013 fue declarado el “Año de Belisario Domínguez” por el Senado de la República, en homenaje al político chiapaneco que con su palabra defendió las libertades y la legalidad mismas que fueron quebrantadas con el golpe militar encabezado por Victoriano Huerta.

¡Comparte la nota!