El 7 DE noviembre de 1917 se inició en Petrogrado hoy Leningrado la primera gran revolución socialista de la historia de la humanidad. Vladimir Ilich Ulianov Lenin dirigente del Parito Bolchevique condujo a la victoria al proletariado ruso, que se apodero en el transcurso de unas horas de la central telefónica, los telégrafos, las estaciones del ferrocarril, y los estratégicos puentes sobre el río Neva, de manera simultánea Antonov ovsenko al frente de varios destacamentos de soldados y con la ayuda de los marineros del crucero aurora tomo el palacio de invierno, sede del gobierno provisional.
Alexander Kerenski presidente del gobierno derrotado abandono su cargo y huyo protegido por la embajada de los estados unidos de América.
De inmediato se estableció un gobierno en el que participaron dos partidos políticos el bolchevique y los social revolucionarios de izquierda entre los principales integrantes del primer gabinete socialista se contaban Lenin quien era el Presidente, José Stalin comisariado de las nacionalidades, Alejandro Koilontai en quien recayó el comisariado de asuntos sociales, Lev davidovich Brounstein Trotsky , quien fue nombrado secretario de asuntos exteriores , así como otros estados revolucionarios que en conjunto formaron el primer Consejo de comisarios del pueblo.
Sus primeras acciones fueron declarar abolida la propiedad privada de la tierra, se estableció el control obrero de las empresas, se declaró el derecho de los pueblos de Rusia a disponer de sí mismos, se abolió la propiedad privada de los medios de producción y otros pronunciamientos de gran trascendencia.
Así surgió el primer gobierno de obreros y campesinos que ha tenido una influencia decisiva a nivel mundial en el siglo XX.
Los mencheviques abogaban por la vía democrática para gobernar a través de las instituciones existentes, mientras que los bolcheviques, liderados por Vladímir Lenin, defendían la dictadura del proletariado. Organizados en soviets —asambleas locales de obreros, campesinos y soldados—, ambos bandos fueron los protagonistas de la Revolución rusa de 1917, que tuvo lugar en dos fases.
La primera fue la Revolución de Febrero, que siguiendo el calendario gregoriano en realidad estalló el 8 de marzo, pero recibe ese nombre porque Rusia entonces aún usaba el juliano. La huelga general convocada ese día en Petrogrado, ahora San Petersburgo y entonces capital del país, se convirtió en una rebelión comandada por el soviet de la ciudad. En vista al poder de los revolucionarios, Nicolás II abdicó y se formó un Gobierno provisional, liderado por el liberal Georgi Lvov y con el socialista moderado Aleksandr Kérenski como ministro de Guerra.
La incapacidad del Gobierno provisional para responder a las demandas de los obreros y campesinos, así como la decisión de Kerenski de no retirarse de la guerra contra Alemania y sus aliados, afianzó la popularidad de los bolcheviques. En ese contexto, Lenin expuso sus Tesis de abril, en las que criticaba el carácter imperialista de la guerra y llamaba a implantar la dictadura del proletariado y nacionalizar las tierras del país, resumido en su célebre frase “¡Todo el poder para los soviets!”.
Tras meses de inestabilidad, comenzó la segunda fase: la Revolución de octubre. Aprovechando la convocatoria del Segundo Congreso de los Soviets, el 7 de noviembre de 1917 —25 de octubre según el calendario juliano— el soviet de Petrogrado se hizo con el control de instituciones gubernamentales y estratégicas, como el Tesoro, las oficinas de correos o la central eléctrica. El golpe definitivo llegó con el asalto del Palacio de Invierno, sede del Gobierno provisional. El mismo Lenin anunció a toda Rusia la caída del Gobierno y la victoria de los bolcheviques, y la Revolución no tardó en extenderse al resto del Imperio.
El fin de un régimen y el nacimiento de la URSS
Con la consolidación del Gobierno bolchevique, Rusia firmó el tratado de Brest-Litovsk con Alemania para retirarse de la guerra a cambio de ceder varios territorios del Imperio. En paralelo, los contrarrevolucionarios zaristas se organizaron en el Ejército Blanco para acabar restaurar el régimen anterior. Esto hizo temer a parte de los bolcheviques que la familia real, cautiva en Ekaterimburgo, se escapara, por lo que decidieron ejecutarlos sin juicio. Su asesinato en el sótano de la casa donde vivían el 17 de julio de 1918 marcó el final definitivo de la era zarista y dio alas a la guerra civil entre los bolcheviques, con su Ejército Rojo, y el Ejército Blanco.
En los años sucesivos, Lenin reformó el Estado ruso y transformó las nacionalidades del Imperio en repúblicas. Así, en 1922 nació la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), mismo año en que el Ejército Rojo venció a los contrarrevolucionarios tomando su última base de operaciones, la ciudad de Vladivostok. Dos años después, la URSS proclamó su primera constitución. Repudiados por sus aliados de la Primera Guerra Mundial y teniendo que reconstruir un país arrasado por la guerra, los bolcheviques tuvieron dificultades para consolidar el modelo soviético, pero la URSS se convertiría en una potencia global durante el resto del siglo XX.
