El 4 de julio de 1582, se registra la primera huelga de México. No era extraño que los trabajadores se resistieran a las acciones explotadoras de sus patrones, pero sus actos rebeldes eran considerados motín contra la autoridad, y como tales eran tratados. No obstante, los sucesos de 1582, en Nueva España fueron señalados de forma distinta: no fue motín, fue una huelga.
Aquel día, el maestro de capilla, los canteros, el racionero y ocho ministriles que laboraban en la catedral metropolitana de la Ciudad de México acordaron suspender colectivamente sus labores y exigieron un aumento salarial: su sueldo, consideraban, era demasiado bajo para el nivel y condición de su trabajo. Basta un ejemplo: el maestro de capilla, Fernando Franco, no ganaba ni un peso diario.
Cuando el deán y los miembros del cabildo revisaron cuentas encontraron, sin embargo, que la capilla consumía más dinero que la fábrica catedralicia, es decir, su construcción y ornamentación. Los salarios de cantores y ministriles les parecieron sumamente altos y, para no exceder la renta de la fábrica, consideraron conveniente reducirlos. El 4 de julio de 1582 notificaron su determinación al canónigo Alonso de Écija, al maestro de capilla Fernando Franco, al racionero Juan Hernández, al cura Alonso de Tuxillo, y a Marcos Tello, y los ocho ministriles. Inconformes los destinatarios de la medida, de inmediato iniciaron la huelga. Al no ser escuchados, decidieron renunciar. Además, se corrió la voz y no hubo en la Nueva España quien quisiera tocar en la catedral por tan bajo sueldo. El arzobispo tuvo que intervenir, conciliador, proponiendo mejorías laborales
Lamentablemente los documentos de época no dan cuenta del desenlace de este movimiento, pero es muy significativo, y hasta curioso, que la primera huelga en la América hispana estallara precisamente en la institución eclesiástica que, siglos después, ha resultado ser la principal impugnadora del derecho de huelga.
En la Ley Federal del Trabajo de los Estados Unidos Mexicanos está establecida la naturaleza jurídica de la huelga: es la suspensión temporal del trabajo llevada a cabo por una coalición de trabajadores. La suspensión del trabajo es el medio para lograr un fin último: mantener el equilibrio entre los sectores de producción y fuerza laboral, para que esta última se desenvuelva en un marco de libertad y de justicia, con un trabajo digno y realmente remunerado. Esta aspiración encuentra su fundamento en los artículos 5 y 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
La primera huelga había sido declarada en 1865 por la Sociedad Mutualista del Ramo de Hilados y Tejidos del Valle de México, como protesta por la reducción de los salarios, los despidos injustificados, las excesivas jornadas de trabajo, los malos tratos y los descuentos a cargo de la tienda de raya.
El Código Penal del Distrito y Territorios Federales de 1871 castigaba con arresto de ocho a tres meses y multa de 25 a 500 pesos a quienes pretendieran modificar los salarios o impidieran el libre ejercicio de la industria o el trabajo.
En 1875 se empezaron a escuchar los primeros gritos de protesta de los trabajadores mexicanos, exigiendo mejores condiciones de vida y trabajo. También empezaron a surgir las primeras asociaciones mutualistas de obreros.
Huelga de Cananea. El 1 de junio de 1906, los 400 mineros que terminaban en jornada se amotinaron a la salida para estallar la huelga. He aquí la canción LA HUELGA.
oLos obreros manifestaban su inconformidad respecto de los privilegios que gozaban los extranjeros, pues mientras que éstos disfrutaban de un salario mínimo de 7 pesos diarios, los trabajadores mexicanos recibían sólo 3 pesos por una jornada de 10 y 12 horas.
oEl día 6 de junio de 1908 los dirigentes de la huelga fueron condenados a 15
La huelga ha de triunfar,
En contra del capital,
En contra del gobierno,
Y el charrismo sindical.
Debemos de ganar,
Tenemos la razón.
Unidos venceremos,
la fuerza del patrón.
La de la oligarquía,
y de la represión.
Porque esta situación,
No puede continuar,
Está corriendo sangre,
como en un gran canal.
Sangre de luchador,
Y del trabajador,
La sangre más hermosa,
que tiene la nación.
Mientras que el gran burgués,
Se da vida de rey,
Y los terratenientes,
Pisotean la ley.
el pobre con su fe,
Y con su devoción,
Sigue comiendo tierra,
y bebiendo una ilusión.
Pasa un gobernador,
O un presidente más,
Pero las estructuras,
No cambian de lugar.
Y el rico sigue aquí,
En su cielo terrenal,
Y el pobre en su infierno,
Se tuesta nada más.
La huelga ha de triunfar,
En contra del capital…………………
Si somos más de mil,
en una producción,
y uno solo se lleva,
la parte del león,
No es justo ni legal,
Aquí hay contradicción,
Se llama simplemente,
Súper explotación.
Dos pasos adelante,
Y un paso para atrás,
Para coger impulso,
Y fuerza al atacar.
Es que al explotador,
Nunca convencerás,
Debemos destruirlo,
para vivir en paz.
La huelga es solo un paso,
No hay que subestimar,
Pues las revoluciones,
Exigen mucho más.
Debemos de planear,
La toma del poder,
Proletariados del mundo,
Unidos a vencer.
Proletariados de México,
Unidos a vencer.
o31 de Julio de 1916, los electricistas suspendieron l
