TUBO DE ENSAYO

*Mirada airada

René Delios

El PRD está envuelto en una profunda transformación que puede terminar en una ruptura de pronóstico reservado.

Ya no son sólo los asambleístas de Nueva Izquierda del Distrito Federal quienes luchan por cambiar al sol azteca, de una federación de tribus a un partido institucional, como lo afirma Víctor Hugo Círigo, para dejar atrás a los caudillos -pero no menciona a los santones-, pues seguir por esa ruta sería un suicidio para el perredismo, fincando su imagen en sujetos -sea Cárdenas o López Obrador- y no en objetivos. Los representantes de Nueva Izquierda insisten en que el país merece una izquierda capaz de respetar las instituciones y transformar el régimen político desde dentro de las instituciones, lo que significa que no mandan “al diablo las instituciones” como proclama a lo largo y ancho del país, el “dirigente” real del sol azteca, Andrés Manuel López Obrador.

Pero Círigo no va solo: también el candidato del PRD a la gubernatura de Michoacán, Leonel Godoy, declaró a un medio nacional que sería demente no reconocer como Presidente de México a Felipe Calderón, lo que rompe de tajo con la postura de López Obrador de no reconocer el “espurio” y exigir a “sus legisladores” que no tengan ningún tipo de contacto con Felipe Calderón. Será por eso que el “presidente legítimo” no “tiene tiempo” para asistir a la campaña en Michoacán, como ya lo hizo el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, quien es el único que de verdad tiene influencia en su tierra.

Al mismo tiempo, algunos legisladores federales -incluyendo a gobernadores del prd, como Sabines-, en lo particular, le han expresado al presidente Calderón que lo reconocen y que no están dispuestos a seguir apoyando las locuras del tabasqueño, ex priísta y por ahora perredista que perdió la Presidencia.

Andrés Manuel, con el total apoyo de los grupos más radiciales del perredismo duro, como son los bejaranistas, pretende posponer el cambio en la dirigencia nacional, y por ello manda a Dolores Padierna a declarar que el relevo debe ser hasta finales de mayo y no en marzo, como está programada, para retener por más tiempo el control que se les puede acabar para siempre.

Hay que recordar que en la práctica, hay dos en busca de la dirigencia del sol azteca: Por un lado, Jesús Ortega, cabeza de Nueva Izquierda y por el otro, el representante personal de López Obrador, es decir Alejandro Encinas, que va por Izquierda Democrática Nacional. Es cierto, por ahí está Camilo Valenzuela, pero la verdad es que pocos los toman en serio.

Ante este panorama, en donde la mayoría está de lado de Nueva Izquierda, crece el rumor de que Andrés Manuel López Obrador ya está formando su partido y que en noviembre, una vez pasada la elección en Michoacán, tomará distancia del PRD, en donde cada vez son más los que no le hacen caso.

Matraz

Finalmente se observa lo que sucedió siempre: la forma porril de hacer política desde el equipo de Bayardo Robles, que lo mismo agrede a periodistas que insulta a magistrados.

La horda boyardita que molestó a periodistas como si éstos fueran los responsables del proceso, los causantes del voto a favor de Valls, muestra la tendencia a la intolerancia y la prepotencia para con los que, en su caso, piensan diferente.

Pero a la vez, asume una actitud de porro al acusar sin más al padre de Jaime Valls, Sergio Valls Hernández, de apoyar al hijo, “previniendo según esto, que el magistrado pudiera influir de alguna forma en el fallo que en su momento los bayardistas presentarán en segunda instancia.

Buscando justicia es injusto; no le importa el prestigio y buena fama de terceros con tal de satisfacer sus objetivos.

Bayardo Robles no es mal hombre, desde luego: esta molesto y se siente defraudado por los que no votaron por él, un tuxtleco “auténtico”, que mantuvo su convicción partidista aun el fuego lento en los talones. Robles Riqué no jaló con Sabines para la gobernatura, pese a que fue junto a éste para la alcaldía, cuando el segundo ganó la diputación local oriente a Enoch Araujo en 2004.

Hoy, inconforme con el resultado, aun seis mil votos de diferencia, Bayardo dice que le hicieron trampa, que compraron votos. Puede ser, pero también hay anuncios de que su equipo hizo lo mismo, e incluso amenazó directamente a votantes, en una actitud porril que es propio del estilo no de Bayardo, sino de Julio César García Cáceres, cuyo lugar teniente, “el pipo”, fue a desafiar a los “vallsistas” el día que su candidato recibió la constancia de mayoría, allá en la colonia Las Palmas.

Desde ese día se vio la actitud que tomarían en lo sucesivo, aunque queda claro que es bastante ruido para que Valls volteé a verlo, y acomodar en lo que será ese ayuntamiento dos o tres posiciones, incluyendo a García Cáceres que, como sabemos, va a ser regidor.

Envío

¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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