El Servicio de Administración Tributaria (SAT) puede aplicar medidas estrictas contra contribuyentes que realicen depósitos considerados irregulares, incluyendo el congelamiento de cuentas bancarias, cierre temporal de fondos y auditorías.
El SAT puede inmovilizar cuentas cuando un contribuyente tiene adeudos fiscales pendientes y no regulariza su situación. Entre las causas más comunes se encuentran:
- La falta de pago de impuestos dentro del plazo establecido.
- La omisión en la presentación de declaraciones mensuales o anuales.
- No interponer medios de defensa ante un crédito fiscal firme o no ofrecer garantías suficientes.
- La detección de irregularidades en ingresos o movimientos bancarios que no coinciden con lo declarado.
¿Cómo descongelar una cuenta bancaria?
Para reactivar una cuenta bloqueada, el contribuyente tiene varias opciones:
- Pagar el total de la deuda fiscal.
- Establecer un acuerdo de pago con el SAT.
- Presentar garantías equivalentes al monto reclamado, como cartas de crédito, prendas, hipotecas, fianzas o títulos de valor.
- Estas medidas permiten asegurar el cobro del adeudo mientras se resuelve la situación del contribuyente, evitando que los fondos queden congelados indefinidamente.
El procedimiento está respaldado por el artículo 156-Bis del Código Fiscal de la Federación, que faculta al SAT a inmovilizar cuentas bancarias sin necesidad de un juicio previo, siempre que se trate de créditos fiscales firmes y exigibles.
Recuperar el acceso a la cuenta requiere actuar rápidamente, comunicarse con la autoridad fiscal y cumplir con los requisitos establecidos para garantizar que los fondos sean liberados y el contribuyente pueda retomar el control de sus recursos financieros.
Con información de EL INFORMADOR
