A diario se difunden noticias. Muchas de ellas se leen y se desvanecen, pero hay otras que por su impacto, permanecen en las personas de mente y corazón gratos.
Muchas mujeres que necesitan una mastografía, se han preguntado: ¿qué es eso?, ¿dónde me la pueden hacer?, ¿cuánto me van a cobrar? Y las que más tuercen el mandil son las que, por un lado, son pobres y, por el otro, están lejos de donde se hacen estos estudios. Debido a ello, suelen tomar acción cuando ya es muy tarde.
Por ello, la reciente entrega que hizo la gobernadora Evelyn Salgado Pineda de dos unidades móviles resulta relevante, porque una de ellas será muy útil para las amuzgas de Ometepec, Tlacoachistlahuaca y Xochistlahuaca. Esto traerá tranquilidad y bienestar a las madres, las hijas, las hermanas y a toda una familia.
La otra unidad, será para las campañas de donación altruista de sangre, algo que pareciera insignificante, pero que, cuando alguien que la necesita la recibe, puede ganar tiempo para seguir viviendo, para regresar a casa a ver a sus hijos, a sus padres, a sus hermanos; y tener una nueva oportunidad de vida.
Para quien está solvente o no ha tenido contratiempos en el hogar, le pudiera ser irrelevante la entrega de estas unidades. Pero para quienes están en una situación diferente, sí es relevante, porque les están acercando un servicio que les da más certidumbre y esperanzas, tanto para vivir como para progresar y ser felices.
Con estas acciones aumentan las posibilidades de que una enfermedad se detecte y atienda a tiempo, de que quien necesite sangre la pueda obtener y la salud deje de ser un tema de suerte.
Por eso se entiende que sea en los sectores más sufridos ancestralmente, donde las mujeres apapachan a la gobernadora. Tal pareciera que eso necesitaba Guerrero: una mujer que las entendiera y atendiera, acercándoles el Estado hasta donde están las necesidades.
