Por Jaime Arizmendi
*Ladies de Polanco, Verdugo en Radio y SSP-DF
*Dan Distinción Internacional a Congreso Mexiquense
Abusos de ciudadanas, pecata minuta ante los de Autoridad… Sin querer disculpar a unas y al otro, entre el caso “Ladies de Polanco”, que nada mostraron de saber lo que significa ser ladies, y el locutor de una estación radiofónica que confundió su apellido en una orden y se lanzó como “Verdugo” en contra de los ciclistas a los que consideró “una plaga a la que hay que aplastar”, no sabe uno pa´dónde hacerse.
Sin embargo, no todo es dulzura e inocencia de parte de los representantes de la “autoridad capitalina”. Hace menos de un mes, los tripulantes de una “patrullita ecológica” de la Secretaría del Medio Ambiente (del GDF, por supuesto) detuvieron a un vehículo Ford Focus 2007, bajo el argumento de que era “ostensiblemente contaminante”.
Una vez detenido el automotor, el conductor de nombre Arturo “N” descendió para pedir le aclararan el motivo por el cual esos “representantes del orden y la disciplina” le cerraron el paso en forma intempestiva. En respuesta, con actitud prepotente y altanera, una mujer enfundada en un uniforme “verde ecológico” se acercó al ciudadano para exigirle a gritos: “primero muéstrame tus documentos y luego veremos qué sigue”.
Y aunque la presunta víctima de los vigilantes del orden “ecologista”, aducía en forma reiterada que días antes le habían realizado a su coche el servicio completo, por lo que era imposible que echara humo; la uniformada le increpaba que como marca “el reglamento de operaciones”, deja que el técnico –quien conduce la “patrullita ecológica”— pise el acelerador para que observes como “lanza mucho humo”.
En su defensa, y gracias a que casualmente se hallaban relativamente cerca del taller donde le hicieron la afinación a su automóvil, Don Arturo utilizó el celular para comunicarse con el mecánico a quien le pidió acudiera hasta el lugar a revisar wel señalamiento de los “vigilantes ecologistas”. Y tras aceptar, arribó minutos después.
Finalmente, en presencia de los tripulantes de una segunda patrullita “ecológica” y otra de tránsito y vialidad de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, Arturio y su mecánico admitieron que de acuerdo al “Protocolo de Protección del Medio Ambiente” de la capital del país, el técnico ecologista acelerara el auto hasta las dos mil 500 revoluciones por minuto (RPM) determinadas.
Pero, ¡Ho, Sorpresa!, el técnico había pisado el acelerador hasta arriba de las cuatro mil RPM; por ello, el automotor había echado humo. Dicha acción y abuso del técnico ecologista había sido videograbado por el hijo del conductor, un joven de 15 años de edad quien se encontraba dentro del vehículo y que había pasado inadvertido para “los vigilantes de la ecología”.
Enterados de ello, a los representantes de la “legalidad” en la capital del país, no les quedó más remedio que admitir el error, o “la confusión y el malentendido” y optaron por emprender la graciosa huida; lo cual no hubiese sido confirmado por el conductor si hubiera estado solo y si su vástago no hubiera estado dentro del vehículo.
Pese a todo, con la clásica actitud que adoptan de “perdonavidas”, antes de abandonar el sitio los “vigilantes de la ecología” lanzaron una amenaza al viento: “a la próxima que los veamos (esto incluyó al mecánico y a un acompañante de él), “nos los cargaremos hasta el corralón tengan o no razón, porque a nosotros no nos mandan a la calle a perder el tiempo”.
Otro caso de abuso del poder en el DF… Este lunes, pese a tener un problema gastrointestinal, Don José Luis Espinoza salió de su domicilio a cumplir un compromiso de trabajo. Acudió primero a un desayuno y luego fue a realizar una entrevista, también con fines laborales. Entre una y otra cita se dio tiempo de pasar al sanitario.
Una vez resueltos sus asuntos decidió acudir a recoger a una hermana y su madre quienes habían ido a desayunar a “El Portón” de Henry Ford y Ferrocarril Hidalgo. Sin embargo, al llegar al restaurante le inició un retortijón y sólo alcanzó a detener su miniauto para meterse enseguida al sanitario.
Pobre Don Pepe, más tardó en salir del servicio de El Portón, en que los ácidos derivados del susto y el coraje de ver que su automóvil era cargado por una grúa de la SSP-DF, le aumentaran de inmediato la dolencia y el terrible malestar estomacal.
No esperó más, y enseguida corrió hacia la puerta principal del restaurante para alcanzar a la grúa. Ahí, expuso al chofer y al uniformado su desesperante situación por la infección estomacal que sufría. Pero los “representantes de la ley” parecían sordos. Ni siquiera chistaban. Por lo que se veía, ambos tipos sólo esperaban se pusiera el semáforo en verde para que pudieran arrancar con todo y Pepe asido a la portezuela derecha de la grúa.
Igual que en el caso anterior, de nada le sirvió intentar explicarles al uniformado y al gruero su lamentable padecimiento. Para dicho momento, la progenitora de Pepe, con sus 92 años a cuestas, ya se había acercado al “transporte del demonio”.
“M´ijo viene muy mal, señores, nomás entró al baño y se salió. No sean así, ¿que ustedes no tienen madre?” –les increpó la anciana– quien recibió como respuesta un: “Usté no se meta, señora; el asunto es entre el señor y la ley, se estacionó donde no debe y entonces debe pagar las consecuencias”.
“De acuerdo a la normatividad, al reglamento y al protocolo de operaciones –decía con aires de cura bondadoso el agente de Tránsito “autorizado para Infraccionar”–, “lo único que podemos hacer por usted es recibirle aquí el pago de la infracción mediante su tarjeta de crédito o de débito… de preferencia la última, para que pase, porque luego no pasan y nomás nos hacen perder tiempo”.
Una tercera señora que al acercarse escuchó esto, ofreció la tarjeta bancaria donde le depositan su jubilación, pero como no tenía fondos suficientes para pagar multa, arrastre de la grúa, que no se hizo y lo que le añadieran, propuso ir en taxi al banco a depositar otros 500 pesos y asunto resuelto.
Todo esto resulta obvio de entender, sobre todo cuando prácticamente estamos en “El Año de Hidalgo” del GDF. Tanto Marcelo como todos en sus huestes andan desesperados por llenar el “cochinito”, sea para la campaña presidencial, que nunca le llegará; sea para el bienestar del partido, cuyo control pueden perder; o para lo que sea…
Es de sabios reconocer… Luego del encuentro de la Asociación Nacional de Oficiales Mayores de los Congresos locales de México celebrado el pasado fin de semana en Toluca, con la asistencia de parlamentarios extranjeros, la Cámara de Diputados del Estado de México cosechó frutos.
Así fue. En el marco del evento la Asociación Argentina de Ciencias de la Legislación y Derecho Parlamentario otorgó sendos reconocimientos al diputado Ernesto Nemer Álvarez, presidente de la Junta de Coordinación Política y a Javier Domínguez Morales, secretario de Asuntos Parlamentarios del Congreso mexiquense, respectivamente.
Javier Domínguez recibió el reconocimiento en su calidad de organizador de la XVIII Asamblea Internacional de la Asociación Nacional de Oficiales Mayores de los Congresos de los Estados y el DF, de la cual es presidente.
En tanto, el priísta Ernesto Nemer fue nombrado Consejero Honorario de la Asociación Argentina de Ciencias de la Legislación y Derecho Parlamentario. Esta distinción destaca la contribución de los dos distinguidos mexiquenses a la profesionalización de las tareas legislativas. Se cuentan con los dedos de una mano los legisladores del país que reciben tal reconocimiento…
jarizmx@yahoo.com.mx y argonpolitico@gmail.com
