Palabras Claras /Grecia Quiroz; o el tamaño del miedo /Silvano Bautista

Cuando la presidenta Claudia Sheinbaum llegó a la Presidencia de la República se dijo que con ella llegaban todas las mujeres. Que ser había roto el techo de cristal. Pero el escenario político parece totalmente diferente y si no que se le pregunte a Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan y viuda de Carlos Manzo, quien desde hace tiempo enfrenta toda una andanada política y jurídica en su contra ante el temor, cada vez más creciente, de que ésta pueda convertirse en la gobernadora de Michoacán y quite esa gubernatura al partido oficial.

Mucho se habla de la violencia política en razón de género, el oficialismo se deshace en sus discursos asegurando proteger a las mujeres ante los ataques políticos en su condición de mujer. Todo ello es falso, y si no que se le pregunte a Grecia Quiróz.

En la política mexicana contemporánea, el ejercicio del poder para las mujeres sigue pagando una cuota desproporcionada de vulnerabilidad. Lo que ocurre hoy en Uruapan con la alcaldesa Grecia Quiroz trasciende la disputada agenda municipal de Michoacán: es un vivo retrato de la violencia política de género, la persecución institucional y la sistemática asfixia a la que se enfrenta cualquier liderazgo opositor que amenace las estructuras dominantes.

Tras el trágico asesinato de su esposo, Carlos Manzo, Quiroz no solo asumió el timón de un municipio convulso por el crimen organizado y las tensiones políticas, sino que heredó el peso de un movimiento independiente que hoy incomoda al tablero estatal y nacional de cara al proceso electoral de 2027.

Las recientes denuncias públicas de la alcaldesa exponen una retórica preocupante que en México conocemos de sobra: la del cerco judicial, y las campañas de desprestigio orquestadas justo cuando las tendencias electorales no son favorables para el oficialismo.

En la praxis política nacional, la violencia contra las alcaldesas opera en dos niveles. Por un lado, la descalificación personal y la revictimización cotidiana que mina la legitimidad de su encargo; por el otro, la utilización de los aparatos de procuración de justicia para amedrentar, encarcelar o acorralar. Cuando Grecia Quiroz advierte sobre la dicotomía trágica que marcó el propio Manzo —”la muerte, la cárcel o el éxito”— no exagera por dramatismo electoral; describe la desgarradora realidad de hacer política de oposición en regiones de alto riesgo.

Es imperativo entender que el acoso y la persecución política contra una presidenta municipal no erosionan únicamente a la figura pública atacada; fracturan de forma directa el pacto democrático de la ciudadanía que la eligió.

Si las instituciones de justicia se convierten en garrote partidista para “quitar del camino” a quienes compiten en las urnas, la gobernabilidad se disuelve.

El caso de Grecia Quiroz exige vigilancia ciudadana, objetividad judicial sin sesgos políticos y garantías plenas a su integridad física y al ejercicio de sus funciones. Normalizar la persecución bajo el amparo del poder estatal es dar un paso atrás en la frágil democracia que tanto ha costado edificar.

Seguimos sumando acciones que transforman la vida de las familias de Mezcalapa: Tilo Alcudia.

Como parte del cierre de una importante jornada de trabajo, en el barrio La Jovi se dio el banderazo de inicio a dos acciones prioritarias: la rehabilitación de la red de agua y la pavimentación de calle con concreto hidráulico.

Estas obras son resultado del diálogo y del consenso de las familias del barrio, quienes de manera organizada determinaron las acciones prioritarias para su comunidad. Hoy, con la voluntad y el compromiso del Gobierno de Mezcalapa, esas decisiones comienzan a convertirse en realidad.

El alcalde, Tilo Alcudia, acompañado de su esposa Viridiana Solís Chanona, refrendó su compromiso de continuar impulsando obras de calidad que generen bienestar y mejores condiciones de vida para las familias de Mezcalapa. Porque La Jovi merece mejores servicios, mejores calles y obras dignas y duraderas, seguimos trabajando con responsabilidad, escuchando a nuestra gente y haciendo del consenso ciudadano la base para construir un Mezcalapa más próspero, señaló el alcalde.

Asume Jorge Zebadua Aguilar, como coordinador municipal del Movimiento de Esperanza en Ocozocoautla.

Bajo el lema “un espacio para las voces nuevas” Jorge Zebadua asumió el liderazgo del Movimiento de Esperanza en Ocozocoautla. Señaló que este inicio de la conformación del Comité Municipal del Movimiento de esperanza, se trata también de formar no solo un comité, sino también de acercarnos a nuestra gente, escucharla y trabajar con ella.

Dijo, que desde el Movimiento de Esperanza se quiere impulsar las actividades que realizan los sectores productivos, además de promover y buscar alternativas, generar espacio donde puedan expresar sus necesidades y sus ideas y también sus propuestas.

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