Cosme Vázquez /ASICh
Nunca se le dio importancia a la cuestión de gestión de riesgos, y actualmente es inadmisible que haya políticas ambientales donde no se pueda prever realmente no solo una ley, sino acciones concretas para regular el cambio del uso del suelo, señaló Iracema Alcantara Ayala, directora del Instituto de Geografía de la UNAM.
Se necesita inclusive que todos los municipio se inclusive a nivel localidad se tengan planes de ordenamiento territorial que realmente se apliquen, porque muchas veces existen estos planes pero se quedan en el cajón, subrayó al ser consultada en Tuxtla Gutiérrez.
Reconoció que se han iniciado esfuerzos, pero estos debieron haberse empezado desde hace mucho tiempo atrás, porque la consolidación no se dará de la noche a la mañana. Asimismo, reconoció que las universidades son instancias fundamentales para hacer un gran trabajo en la materia.
Por otra parte, reveló que en coordinación con la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas vienen trabajando en la preparación de un sitio que estaría en internet, en donde se pueda tener toda la información relacionada con los fenómenos y amenazas de origen natural que de alguna manera implican riesgos para las poblaciones vulnerables.
Dijo que esto está en el marco de un proyecto de investigación, el cual trata de analizar los factores sociales y físicos de la zona del volcán Chichón, para tener los elementos necesarios para la gestión de riesgos.
Asimismo, impulsan una iniciativa para crear una red latinoamericana de deslizamiento de tierra, a partir de la cual se pueda generar recursos humanos y la capacitación de los involucrados de la protección civil y la gestión de riesgos, para darle atención a la región sur sureste del país, la cual adolece de este tipo de fenómenos.
No hay especialistas en esta región del país que se dediquen a la cuestión de la inestabilidad de laderas, y la tarea fundamental sería precisamente crear talleres, espacios en donde especialistas del mundo puedan contribuir a la generación de los conocimientos en la materia.
Precisó que el mismo tipo de geografía de Chiapas determina que aquí ocurran ese tipo de procesos, de deslizamiento de tierra, pero estos fenómenos han ocurrido en el mundo desde siempre porque son de las pocas amenazas que pueden ser originadas por la naturaleza sin la intervención humana como también por el impacto de las actividades atrópicas.
Indicó que una manera de disminuir el daño potencial, es precisamente tratando de tener políticas de estrategias que nos garanticen que no vaya haber deforestación, sino al contrario esas zonas afectadas vuelvan a ser reforestadas para poder tener un impacto positivo en el balance hidrológico de las cuencas y hasta tener cuidado a la hora que se hacen construcciones, como caminos.
Asimismo, involucrar a la sociedad del conocimiento del por qué ocurren los deslizamientos de tierra y cómo pueden los ciudadanos identificar en su entorno si hay síntomas que indiquen que hay laderas inestables que se pueden caer.
Que sepan si viven en zonas de riesgo o no y qué es lo que pueden hacer en caso de presentarse lluvias extraordinarias, saber con cuánta precipitación pluvial pudiera reblandecer la ladera en donde viven. ASICh
