Murió Alma Velasco, poeta y autora clave de la literatura infantil mexicana, a los 77 años

La poeta, narradora, traductora, cantante y docente Alma Velasco falleció este martes a los 77 años. Su esposo, el escritor Eduardo Casar González, confirmó la noticia en una publicación de Facebook. Hasta el momento no se han precisado las causas del deceso.

En el mismo mensaje informó que no habrá velorio y añadió: “Acaba de salir la edición de bolsillo de su novela publicada hace 12 años Me llaman la Tequilera, en Penguin Random House. Hay que leerla y trataré de reeditar sus libros de poemas para niños. Gracias a todos”.

La noticia provocó numerosas muestras de solidaridad de escritores, editores, promotores culturales y lectores, quienes expresaron sus condolencias en la misma red social.

Velasco (Ciudad de México, 1948) construyó una trayectoria en la que confluyeron la literatura, la música, la docencia y la investigación. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y en el Conservatorio Nacional de Música, formación que marcó una obra donde convivieron la poesía, el canto, la narración y el estudio de la música mexicana.

Entre sus libros figuran Juguetero de poesía, Las aventuras de Buscoso Busquiento, escrito junto con Eduardo Casar; Fantasmita o fantasmote, No te preocupes y La voz: universo sonoro, manual en el que plasmó el método que creó para la emisión de la voz hablada y cantada.

Uno de sus libros más conocidos es Horripilantario, publicado en 2008 y reeditado en 2015 junto con un disco compacto en el que interpretó sus propios poemas, musicalizados por Bernardo Lozano en ritmos como jazz, swing, rap, polka, son istmeño y lírica operística. Ilustrado por José Luis Briseño, el volumen reúne 30 micropoemas inspirados en la tradición del limerick inglés.

En entrevista con este rotativo, Velasco explicó que escribir poesía y cuento para niños surgía de manera natural y respondía a su forma de pensar y de sentir.

“Escribir poesía y cuento para niños ha sido para mí algo natural, jamás un reto; lo hago de manera espontánea, respondiendo mucho a mi manera de pensar y de sentir. Soy una poeta infantil” (La Jornada, 23/10/2015).

En la misma entrevista defendió que la literatura infantil no debía simplificar el lenguaje para sus lectores. “Si no saben qué significa alguna palabra, los niños preguntan; aunque no conceptualicen algunos términos, los van sintiendo, conociendo. Al final es el lenguaje que manejarán el resto de su vida”.

Además de su obra literaria, mantuvo una carrera como cantante con un repertorio que abarcó del siglo VI a la actualidad y grabó discos dedicados a la música mexicana de distintas épocas. Asimismo, investigó canciones vinculadas con diversos acontecimientos históricos del país.

La Facultad de Filosofía y Letras de la máxima casa de estudios lamentó el fallecimiento de la escritora mediante una esquela, en la que recordó que era egresada de la licenciatura en Letras Hispánicas del Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia.

A lo largo de su trayectoria obtuvo el Premio Nacional de Traducción de Poesía, en 1995; la Medalla Gabino Barreda al Mérito Académico de la UNAM, en 1998, y el Premio Nacional de Poesía para Niños Narciso Mendoza, en 2002.

Con información de LA JORNADA

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