París. El frente de rechazo contra la gestión de Gianni Infantino en la FIFA ha alcanzado una dimensión inédita. Michel Platini, leyenda del futbol francés, exigió la dimisión del mandatario suizo-italiano por vulnerar la esencia del reglamento durante la última Copa del Mundo, mientras que la Federación de Futbol de los Países Bajos (KNVB), volvió a la carga para forzar una restructuración orgánica y sustituir la cúpula del organismo rector.
“Los asuntos económicos son una cosa, pero creo que Infantino ha fallado porque es el garante de las reglas del juego y no las ha respetado; por eso debe irse”, sentenció a la cadena Canal+ el tres veces ganador del Balón de Oro y ex presidente de la UEFA.
Platini aludió a alteraciones en la dinámica de los partidos comercialmente motivadas, como las pausas publicitarias encubiertas o la extensión del descanso en la final, además de la interferencia política tras la anulación de la sanción al delantero estadunidense, Folarin Balogun, luego de una llamada del presidente, Donald Trump.
El posicionamiento de Platini coincide con la fractura institucional provocada por el intento abortado de Infantino de dar entrada a inversores privados en los torneos FIFA a través de una entidad comercial externa. La UEFA, respaldada por la Concacaf y la Confederación Asiática (AFC), prepara una demanda ante la justicia suiza por gestión desleal.
“No será mediante las instancias del deporte como esto se arregle. Si la UEFA quiere derribar a Infantino, será mediante la justicia”, pronosticó el ex dirigente francés.
Proponen reforma para el futbol
En paralelo, la KNVB ha convocado una cumbre internacional en Ámsterdam con el objetivo de impulsar una reforma estructural de la gobernanza global antes del Congreso de 2027 en Marruecos, donde Infantino pretendía postularse sin oposición.
“La KNVB ha perdido la confianza en el liderazgo de la FIFA. Creemos que se necesita una nueva cúpula, pero un cambio de nombres no basta; debe cambiar de raíz el modelo de gobierno”, señaló la federación neerlandesa en un comunicado.
La organización neerlandesa esbozó tres prioridades para una reforma: una mejor gobernanza con controles y contrapesos más sólidos, situar los derechos humanos y la sostenibilidad en el centro de la toma de decisiones, y una cooperación internacional más estrecha.
Con información de LA JORNADA
