La historia ocurre dos veces. La primera
vez como una gran tragedia y la
segunda como una miserable farsa.
Marx
El mesianismo primitivista pregona que lo que empieza desde cero comienza
desde el cielo. Las estructuras institucionales son dogmas, verdades
teológicas, maniqueísmo excluyente; intrínseco autoritarismo de quien se
cree depositario de la verdad absoluta, y hace de ella una misión, como si
fuera una causa religiosa. Atiza las pasiones y alienta el odio de clases.
Abomina de quienes quieren poner límites a su poder. Es la hegemonía del
credo político, de la religión política vinculada al autoritarismo, y que una vez instalada en las masas se convierten en poderosas fuerzas tectónicas,
imposibles de contrarrestar, al menos no en el corto y mediano plazos. El
discipulado, el séquito, el partido, lo siguen como el hombre providencial, se
entregan a su carisma, por lo que representa y también para obtener jugosas cuotas de poder.
El mesías es esclavo de sus fobias y siervo de sus obsesiones. Es un caudillo
post moderno, hostil a la arquitectura institucional. Encabeza una regresión
autoritaria disfrazada de vanguardismo progresista. Habla a nombre de las
masas para acabar suplantándolas. Es el uso demagógico de la democracia
para destruirla. Bien decía Kant, “la majestad del pueblo es una expresión
insulsa”. El vocablo es plurisémico, no se puede sumar a todo el pueblo, es
negar nuestra intransferible individualidad, cada uno con fines y valores diversos. Al populista autoritario lo invade el egoísmo metafísico del
solipsista, construye su propio paraíso, si yo digo que no hay desempleo, no lo hay, si digo que nuestro crecimiento es robusto, es porque lo es, si digo
que somos el país más democrático del mundo, lo somos, etc.
Efecto Dunning-Kruger. Por momentos he pensado en el efecto DunningKruger, el incapaz que no sabe que lo es, y esta falta de reconocimiento lo
lleva a auto evaluaciones infladas sobre sus propias competencias. Me
equivoqué, el mesías populista tiene conciencia plena de la destrucción
institucional. “Al diablo con sus instituciones”. Es cruel y egocéntrico “la
pandemia me cayó como anillo al dedo” “el mejor presidente en el peor
momento”. Es su misión, reducir todo a cenizas para erigir un nuevo régimen:
su régimen. Buscan estos personajes estrujarnos en un lecho de Procusto, a
una uniformidad artificial que empobrece y debilita el espíritu humano.
Como se recordará, Procusto es un personaje de la mitología griega que se
hizo famoso por su método brutal de “ajustar” a sus víctimas en una cama de
hierro. Si la víctima era demasiado alta para el lecho, Procusto le cortaba las
piernas para que se ajustara. Si la víctima era demasiado baja, la estiraba
hasta que alcanzara la longitud del lecho. Este método de crueldad,
sufrimiento, tortura y asesinato deleitaba a este bandido que acechaba a los
viajeros en el camino entre Atenas y Eleusis. Finalmente fue derrotado por
Teseo quien lo ajustó en su propio lecho de hierro, cortándole la cabeza y las
piernas para que se ajustara a la cama.
Imposible dejar de citar a José Ortega y Gasset: “Ahora, por lo visto, muchos
hombres vuelven a sentir nostalgia por el rebaño. Se entregan con pasión a lo
que en ellos había aún de ovejas. Quieren marchar por la vida con la cabeza
caída. Por eso muchos pueblos andan buscando un pastor y un mastín”.
Claudia Sheinbaum. Gobierna con prudencia y sensatez. Así lo exige el
contexto político y la actual correlación de fuerzas. Tiene tensiones que resolver. Avanza en varios frentes. Hay que darle tiempo y el beneficio de la observación cotidiana. Algunas de estas tensiones: su relación con Andrés Manuel, su relación con el Congreso, su relación con Morena y su relación con China y los EU, entre otras. Vemos avances tangibles en su determinación de combatir sin tregua al crimen organizado. Es un cambio radical respecto de su antecesor. Los “abrazos no balazos” quedaron atrás. Es sintomático que no se mencionen en las mañaneras. Ya abundaremos sobre el particular.
Chiapas. Durante muchas décadas fue un microcosmos representativo de la realidad nacional. Hoy no es así. El gobernador del estado, Eduardo Ramírez
Aguilar, con todo el apoyo de la federación, con imaginación y talento, es
ejemplo nacional en materia de seguridad, de cómo pacificar a un estado con una herencia maldita de violencia, extorsión, negligencia y complicidad. Son
acciones de gobierno que reconocen tirios y troyanos, en materia de la
demanda más sentida de la población. Resiste las embestidas, no cede a las
tentaciones, encabeza la defensa de la integridad de las personas. Chiapas
siente alivio al percibir que hay mando y se avanza con firmeza a lavconclusión del miedo, la incertidumbre y el conflicto. Permítaseme la
analogía, tiene la energía de Heidegger, la sensatez de Cassirer y el estoicismo de Séneca. Es un humanista que sabe lo que quiere. Su trato, suvhumildad, su cultura, su compasión por el prójimo, virtudes de los grandes pensadores, griegos,vromanos, renacentistas.
Se actúa simultáneamente en otros frentes, medio ambiente, alfabetización,
[cien mil educandos registrados para finales de mayo, para iniciar otro ciclo y
concluir con un total de doscientas mil personas en diciembre próximo, a todas ellas con la beca Rosario Castellanos para aprender a leer y escribir]; desarrollo económico, Polos de Desarrollo para el Bienestar, jugosas pláticas con empresarios para atraer inversiones nacionales y extranjeras. Estoy seguro observa cuidadosamente a los actuales Servidores del Pueblo para, de ser necesario, hacer los ajustes necesarios en el momento oportuno.
Ya abundaremos en otra columna por razones de espacio.
P. D. Expreso mi profunda gratitud a quienes me han mostrado solidaridad
en momentos difíciles. Sus palabras de aliento significan mucho para mí.
Duplica nuestro gozo y divide el dolor. Esa es la verdadera amistad. Gracias
por estar ahí, gracias por tenerlos
