Cosme Vázquez /ASICh
Daniel Matul Morales, de la Liga Maya Guatemalteca sostuvo que el mundo no se va acabar en 2012 como lo tratan de hacer creer los proféticos del marketing solo para hacer dinero.
Consultado en Chiapas, enfático dijo que los Mayas nunca tuvieron profesías. No hay profetas en nuestra cultura, por lo tanto tampoco puede haber apocalipsis.
Dijo que nuestros antepasados lo que hicieron fue desarrollar un sistema calendárico que podría predecir cuestiones científicas, como lo que va a ocurrir el 21 de diciembre del 2012, lo cual es un poema galáctico.
Inspirado, agregó que el evento para ese entonces se trata de una poesía astronómica porque la tierra, el sol y Venus pasarán exactamente por el centro de la vía láctea, la cual es nuestra madre porque todos los que habitamos la tierra somos seres galácticos.
Efectivamente, habrá un acontecimiento grande donde va haber un cambio a la polaridad, es decir la polaridad de la madre tierra que está en el norte va a pasar al sur y la polaridad que está en el sur va a pasar al norte. Será un cambio energético que dará lugar a una transformación en los próximos 5125 años, no es un cambio de la noche a la mañana, subrayó.
Para el estudioso de los mayas los profetas del marketing están haciendo creer que sucederá una ecatombe de la tierra, argumentando que los Mayas dijeron que la tierra se va a terminar, pero no es cierto.
Anotó que con este tema están vendiendo una gran cantidad de libros, películas y videos, pero la gente no debe preocuparse porque la tierra no se va a terminar porque nuestro libro sagrado (de los Mayas) dice que mientras camine el sol y haya vida hay esperanza, en tanto los científicos dicen que para que se termine el sol pasarán 5500 millones de años, por lo tanto todavía tenemos tiempo para ver más acontecimientos y más poemas galácticos.
Inclusive Matul Morales enfático dijo que no tiene nada que ver los daños que están provocando los fenómenos meteorológicos en la tierra con ese acontecimiento de diciembre del 2012. Lo que pasa ahora es el resultado de la contradicción de una sociedad industrial que no tiene ninguna coherencia con el cosmos, que nos ha venido a contaminar la tierra con el afán de la ganancia, del american way on life. ASICh
