Los 49ers consiguieron su primera victoria de la temporada del otro lado del mundo. En el primer partido de la NFL en Melbourne de la historia, la noche de este jueves -y mañana de viernes en Australia- San Francisco derrotó 27-7 a los Rams de Los Ángeles, dando un fuerte golpe a uno de los principales candidatos al título en el inicio de la campaña y acérrimo rival del Oeste de la NFC.
El mariscal de los Niners, Brock Purdy se lució con 205 yardas en 25 pases completos de 34 intentos y dio tres pases de anotación, aunque no salió limpio con una intercepción, su contraparte Matthew Stafford tuvo una jornada complicada con 155 yardas, sin pases de touchdown y una entrega de balón.
Con un despejado cielo matutino en el Melbourne Cricket Ground, cien mil personas abarrotaron las tribunas para ver el espectáculo de los emparrillados que llegó por primera vez a su territorio y formaron un mosaico que adornó todo el estadio con el logo de la NFL, que luego estuvo pintado con jerseys de todos los equipos de la liga.
Los de la bahía, con el objetivo de regresar a los Playoffs luego de una temporada plagada de lesiones, se pusieron en el marcador desde su primer intento de ir a la carga. En una larga ofensiva en la que una docena de las jugadas que sacó Purdy fueron por aire y tras consumir más de siete minutos del reloj del primer cuarto llegaron a la yarda dos, pero tras fallar en tercera oportunidad, decidieron no arriesgar y Eddy Piñeiro pateó un gol de campo para poner el 3-0.
La respuesta de los Carneros vino en el comienzo del segundo periodo con el único touchdown que lograron en el juego. Partiendo con buena posición de terreno cerca de medio campo, Matthew Stafford lanzó una parábola certera para Puka Nacua de 41 yardas que los puso dentro de la diez; Williams se encargó después de meter el ovoide a las diagonales y con el punto extra el partido estaba 7-3.
Una nueva oportunidad de anotar se le presentó de inmediato a los Rams con una intercepción del profundo, Quentin Lake cuando Purdy buscaba a su ala cerrada, George Kittle. Sin embargo, Los Ángeles no aprovechó el regalo y Stafford les devolvió el favor poniendo el balón en manos del esquinero, Renardo Green con un pase dirigido a Nacua dentro de la zona roja.
San Francisco sí logró sacar dividendos de la entrega de balón; ahora con más participación terrestre de Kaelon Black se adentraron a territorio enemigo y desde la 39 Purdy afinó la puntería y encontró a Demarcus Robinson directo en la zona de anotación para que el ex de los Rams le devolviera la ventaja a los 49ers, que ganaban 10-7 al medio tiempo y no volvieron a mirar atrás.
La segunda parte fue un monólogo de los dirigidos por Kyle Shanahan que Sean McVay no pudo descifrar desde la banda contraria. Deebo Samuel devolvió la patada de reinicio al medio campo, facilitando el trabajo de la ofensiva que ahora aprovechó la carrera de Christian McCaffrey, hasta que el pase de anotación de dos yardas fue para el recién llegado, Mike Evans.
Con diez puntos de desventaja, los Rams activaron el sentido de urgencia y encontraron el ritmo para perforar la defensiva contraria, pero una vez en la yarda uno, San Francisco bloqueó la carrera por el centro que intentó Stafford para anotar en cuarta oportunidad, dejando ir seis puntos que los hubieran regresado al partido.
Una vez más los 49s capitalizaron la pérdida de balón, llevando el balón por 99 yardas hasta las diagonales, en esta caso finalizando con la mancuerna de Purdy con Deebo Samuel que inclinó la balanza aún más y puso el marcador 24-7.
Con los Rams sacudidos por las malas secuencias, la defensiva de los Niners los hizo pagar una vez más recuperando un balón suelto del ala cerrada, Tyler Higbee, Keion White se quedó el ovoide y la pérdida derivó en un largo gol de campo de 56 yardas de Piñeiro que puso el 27-7 definitivo. Más adelante trataron de hacer más grande la herida con otro intento de gol de campo de 52 yardas que Piñeiro mandó al poste derecho.
Stafford estuvo lejos de su nivel como Jugador Más Valioso, en tanto que Myles Garrett estuvo apagado, lidiando con una molestia en la pierna y sin ser factor en la presión a Purdy. San Francisco capitalizó los errores de sus oponentes y comenzó el año con una victoria clave en una división complicada, en la que necesitarán permanecer saludables para trascender.
Con información de EL INFORMADOR
