La Política y Sus Números /¿Hay moros en la costa? /Isidro Ovando Medina

Terminó la Copa Mundial de Futbol y España se alzó con el campeonato de la mano de un jovencito afroeuropeo, sí, Lamine Yamal Nasraoui Ebanaal, a quien de niño llamaban despectivamente “moro”. Ahora Yamal es casi un héroe nacional, los jóvenes españoles portan camisas con su nombre y ya casi nadie reclama que su padre, de Marruecos, y su madre, de Guinea Ecuatorial, hayan llegado como migrantes a través del mar Mediterráneo a las costas ibéricas. La frase “hay moros en costa” tiene su origen en la invasión militar de los musulmanes del norte de África en plena Edad Media, pueblos guerreros que se apoderaron de España y Portugal desde el año 711 y se quedaron ocho siglos; pues resulta que cuando los barcos “moros”, palabra que proviene del latín “maurus” y significa “oscuro”, se aproximaban a la costa de Valencia los vigías de las torres gritaban a todo pulmón que había moros en la costa. La frase, en sentido interrogativo o afirmativo se quedó para siempre y los españoles la heredaron a los pueblos americanos que, a su vez, invadieron a partir del siglo XVI, incluyendo México.

Yamal no es el único campeón mundial de la Copa FIFA con ascendencia africana, también lo es el habilidoso Nico Williams, de 24 años de edad y cuyo padre es un migrante originario de Ghana.

Pero España palidece ante Francia, el cuarto lugar del campeonato México-Estados Unidos-Canadá 2026, en número de jugadores afroeuropeos, la cual tiene a la superestrella del futbol y máximo goleador Kylian Mbappé, de origen camerunés, y a 21 otros seleccionados nacidos en Francia, cuyos padres son migrantes africanos o de la segunda generación de migrantes.

Podríamos seguir revisando las selecciones de futbol que participaron es veríamos que Inglaterra (15 de 26 seleccionados), Alemania (nueve de 26 y Hitler se volvería a morir) y hasta los países nórdicos, que tradicionalmente presumían pureza étnica, tienen jugadores afroeuropeos. De las selecciones de futbol del continente americano no extraña la presencia de jugadores afroamericanos porque participan en todos los aspectos de la vida social desde hace siglos. En México tuvimos la grata participación del goleador Quiñones, quien por propia decisión se naturalizó azteca.

¿Hay moros en la costa? Sí, y qué bueno!

La política: A pesar de la oposición conservadora, los países de la Unión Europea han legislado para integrar a los migrantes africanos a la vida social con derechos plenos.

Los números:
21 de los 26 seleccionados franceses son de origen africano.
1248 futbolistas participaron en la Copa FIFA 2026.
289 jugadores son de ascendencia africana.

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