Con el liderazgo de las agencias de las Naciones Unidas, el Gobierno de Chiapas busca mejorar y resolver la situación de las familias desplazadas de los municipios de Salto de Agua, Tila y de la zona de las cañadas de Ocosingo, por el conflicto armado ocurrido hace 17 años.
Bajo las premisas de Acceso a la Justicia Penal, Reducción de Conflictos y Desarrollo de una Cultura de Paz y la Creación de Condiciones de Vivienda e Ingresos para las familias; el gobernador Juan Sabines Guerrero tomó la protesta de ley a los integrantes de la Comisión Interinstitucional del Programa Conjunto por la Cultura de Paz y Atención a Personas Desplazadas en la que participan instancias de los gobiernos federal, estatal y agencias de la ONU con presencia en Chiapas.
“Hemos tenido una agenda muy cercana con Naciones Unidas y esto ha permitido siempre tener rumbo. Yo insisto que el rumbo de Chiapas lo ha definido Naciones Unidas; ha sido la agenda a la que Chiapas se ha sumado. Generosamente Naciones Unidas ha puesto su corazón en Chiapas para poder darnos el rumbo, atender a cada uno de los sectores de la población, en cada uno de sus problemas y creo que están incluidos todos los sectores de la población, hemos avanzado fuertemente”, dijo Juan Sabines Guerrero.
“La tarea no la veo cuesta arriba, creo que es accesible el poder coordinar los esfuerzos en éstos tres rubros que se plantean de manera concreta y especifica”, refrendó el gobernador del pueblo de Chiapas.
Por su parte, Oscar Torrens Miquel, coordinador general del Programa para la Prevención de Conflictos, Logros de Acuerdos para la Construcción de una Cultura de Paz en el Estado de Chiapas, aplaudió esta medida del Gobierno de Chiapas y advirtió que no se busca reabrir las heridas originadas por el conflicto armado.
“Afortunadamente es una herida que está cicatrizando y cerrando, no se trata de levantar la costra sino al contrario se trata de abonar para que precisamente esas diferencias y esos conflictos se superen mediante otros mecanismos que no sea la violencia o el desplazamiento de otras familias”, siguió Torrens Miquel.
Sabines Guerrero habló de la posibilidad de crear una ley estatal para desplazados.
“Yo creo que es necesario el poder considerar una ley específica para desplazados en Chiapas que el Ejecutivo del Estado pueda presentarla al Congreso del Estado”.
Informó que este programa piloto inicia con la atención de 163 familias desplazadas de 19 comunidades de las cañadas del municipio de Ocosingo y más de dos mil familias de los municipios de Salto de Agua y Tila.
“Estamos en este momento trabajando de manera coordinada con las comunidades. Estamos realizando acciones conjuntas con las comunidades desplazadas y con las que fueron las desplazadoras”, subrayó Juan Sabines Guerrero.
En su oportunidad, Blanca Ruth Esponda, coordinadora general de Gabinetes, explicó que se pretende dotar a las familias de proyectos productivos, baños y cocinas ecológicas y que los menores en edad escolar finalicen sus estudios.
“Una fuente de ingresos que les permita mejorar sus condiciones de vida, que tengan una manera de subsistir con mucha dignidad, un ingreso seguro para las familias es lo que el gobernador Juan Sabines ha estado pugnando en Chiapas y que las personas con menor índice de desarrollo humano puedan acceder al desarrollo”, reconoció Blanca Ruth Esponda.
Ante la preocupación del mandatario estatal por fomentar un estado de paz, a partir de ahora todas las dependencias federales y estatales sumarán esfuerzos con las agencias de la ONU para atender y resolver los problemas de las familias desplazadas. ASICh
