Como parte de las actividades por el Mes de la Herencia Hispana en el Museo del Barrio de Nueva York, el director de orquesta Gustavo Dudamel dijo que la música latinoamericana “es profundamente rica, pero también está cargada de un sentido que va más allá de la técnica: tiene un alma única que habla de aquello que nos duele y que nos mueve”.
El 30 de septiembre, Dudamel ofrecerá su primer concierto al frente de la Filarmónica de Nueva York, a la que llegó a principios de mes como el primer director musical y artístico hipanoamericano, luego de 17 años de estar a cargo de la Filarmónica de Los Ángeles.
Durante su intervención en el recinto museístico, aprovechó para rescatar su historia y sus orígenes: “crecer junto a un padre salsero (Óscar Dudamel) siempre me permitió apreciar la diversidad y la absurda riqueza de nuestra cultura.
“Escuché valses venezolanos, joropo, tamunangue, salsa, merengue, bolero, rancheras, flamenco, tango, sambas argentinas, seis por derecho y bachata. Todo eso forma parte de mi cultura musical, tanto como Beethoven, Mahler, Schubert, Shostakovich, Wagner, De Falla, Revueltas y Chaikovski.”
Un ejemplo de su variado gusto musical se aprecia en la playlist Harper’s Bazaar, by Gustavo Dudamel, de Appel Music, donde mezcla canciones de Ricky Martin, Café Tacvba, Katy Perry, Billie Eilish, Manu Chao, Lucciano Pavarotti, Nina Simone, Calle 13, Natalia Lafourcade y muchos artistas más.
Lenguaje de emociones
Dudamel afirmó con orgullo que la música, para las comunidades hispanoamericanas, es un instrumento que sirve, a la vez, de lenguaje. Mediante ella, refirió, se comparten y liberan emociones: la alegría de Celia Cruz, el dolor de Héctor Lavoe, la verdad de Juan Luis Guerra, Silvio Rodríguez, Joan Manuel Serrat, Carlos Vives o Simón Díaz.
El músico de 45 años, atraído por la música desde la infancia, enfatizó: “no sólo represento a Venezuela, sino a toda la hispanidad”.
Aseguró que siempre recuerda su lugar de origen. “Mi tío Franklin me dio un consejo que he tenido a mi lado: ‘mijo, vas a recorrer el mundo, pero adonde quiera que vayas debes llevar algo tuyo’. Y eso he tratado de hacer, siempre llevo conmigo a Barquisimeto (su ciudad natal), a mi tío, a mi Venezuela y a mi lengua”.
Hacia el final de su mensaje, remarcó los atributos de los hispanos: “la solidaridad, la generosidad, la empatía, la valentía y ese sentimiento de bien con el que vemos al mundo”.
Gustavo Dudamel concluyó este verano 17 temporadas como director musical de la Filarmónica de Los Ángeles, mientras en Nueva York sucedió a Jaap van Zweden.
