– Escritoras y estudiantes de Escritura Creativa de la UNICACH dialogaron sobre procesos de formación y posibilidades de la literatura
Estudiantes y profesores de la Licenciatura en Escritura Creativa de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) generan experiencias didácticas más allá del formato tradicional de las asignaturas, al promover el diálogo con escritoras para reflexionar sobre sus trayectorias de formación, vivencias y motivaciones artísticas.

Al inaugurar la charla “Geografías de la voz: Cartografías de narrativa contemporánea”, el director de la Facultad de Artes de la UNICACH, Ramiro Jiménez Chacón, agradeció la participación de las escritoras Victoria Díaz, Cristina Patishtán, Karla Barajas y Dámaris Disner. Además, resaltó la iniciativa del profesor Edgar Núñez Jiménez y del alumnado de tercer semestre para la organización del encuentro.
En un ambiente que pasó de la formalidad de la exposición al sentido personal y relajado de la conversación, las escritoras detallaron el origen de sus intereses en la literatura, la manera en que cursos, talleres y becas han apoyado su formación, así como las dificultades y oportunidades que han acompañado la publicación de sus textos.

Victoria Díaz y Cristina Patishtán, quienes escriben su obra narrativa en español y tsotsil, compartieron que la escritura en lenguas originarias enfrenta retos que van desde el dominio de las variantes dialectales hasta el debate en las comunidades sobre impartir la educación inicial de manera bilingüe o en castellano.
Al comentar su obra en general y leer algunos de sus cuentos, Díaz y Patishtán señalaron que las temáticas que abordan, como la independencia de las mujeres, la sexualidad y la violencia, pueden identificarse tanto en la vida de las ciudades como en las comunidades, por lo que no están dirigidas especialmente a uno u otro público.
Karla Barajas y Dámaris Disner, identificadas para esta charla como escritoras de minificción, explicaron cómo sus trayectorias creativas han incluido el periodismo cultural y el desarrollo de géneros literarios como la dramaturgia y la poesía. Coincidieron en reconocer en la escritura un proceso de encuentro consigo mismas y con otras personas.
La escritura, explicaron, puede funcionar como un camino de salvación, ante lo cual es necesario asumir un compromiso personal. Esto implica dedicar tiempo y esfuerzo a la creación, abordar los géneros y temas de su predilección sin influencias ni prejuicios, y atreverse también a abordar asuntos incómodos de hablar, como la invisibilidad social y la desaparición de personas.
