Cosme Vázquez/ASICH
La diputada suplente Ivanna Linette Macías Ortíz no aguantó más guardar silencio, como había permanecido durante más de un año, confiando en que la cordura la justicia y la ética prevalecerían en el recinto legislativo; hoy alza la voz ante el apoyo que brindan las diputadas y diputados a la legisladora Luz María Castillo Moreno, por considerarla víctima de violencia sistémica y digital por su discapacidad.
En su posicionamiento público, la representante del pueblo con discapacidad visual sostiene que recurre a esto porque el tiempo para las personas en su condición no se mide en días, se mide en oportunidades que se esfuman. El tiempo, para nosotras y nosotros, es oro, porque cada día que pasa nuestro cuerpo y nuestra salud se deterioran, al igual que la fuerza de quienes nos cuidan. Y, sin embargo, a nadie parece importarle. Nadie hace nada. La indiferencia institucional es cómplice de nuestra agonía, asevera.
Hoy, como Diputada Suplente, me veo en la obligación legal, moral y constitucional de alzar la voz. No solo por mí, sino por todos aquellos que, amenazados desde la “Casa del Pueblo”, no se atreven a hablar. El miedo a las represalias nos ha secuestrado la palabra, pero el derecho a la denuncia y a la protección de nuestros derechos humanos es inalienable y no prescribe.
Apunta que la diputada Castillo Moreno se presenta como una defensora de los grupos vulnerables. Sin embargo, la realidad para quienes la hemos tratado es diametralmente opuesta. Quien preside la Comisión de Atención a Grupos en Situación de Vulnerabilidad es la misma persona que ha maltratado, discriminado y excluido a las personas con discapacidad, a las que dice representar y en general a todos a su alrededor, asegura.
Macías Ortíz precisa que este no es un señalamiento menor. Existen pruebas fehacientes de estas acciones, incluyendo amenazas, expulsiones del recinto legislativo y una sistemática campaña de desprestigio en mi contra. Esas pruebas fueron presentadas ante el Diputado Mario Guillén, en su momento, a quien le consta esta situación. Además de algunas diputadas que son testigos de ello.
En este contexto, señala que las diputadas y diputados que respaldan a Luz María Castillo Moreno no están protegiendo a una víctima, sino están protegiendo a una victimaria, y al hacerlo, están revictimizando a las verdaderas víctimas, que son las personas con discapacidad que han sido maltratadas, excluidas y silenciadas por quien debía ser su principal defensora.
Tiene claro que la ley es la única que puede protegerla a ella y a las demás personas que han sido víctimas de violencia por parte de la diputada Castillo Moreno, pero sino se aplica hay complicidad.
Pero, hoy alza la voz porque como diputada suplente la Constitución la obliga a promover, respetar y garantizar los derechos humanos. Si quienes tenemos un escaño y sufrimos la violencia callamos, nos convertimos en cómplices del sistema que nos oprime. Tengo plena conciencia de que al hacer esta denuncia pública, activaré el mecanismo de represalias que ya conozco.
Asimismo, hace notar que en lo que va de la actual Legislatura, como grupo vulnerable no se les ha tomado en cuenta, no hay consultas de las supuestas iniciativas. No se nos pregunta. Se simula una inclusión aparente, vacía, mientras todos nosotros, por nuestro lado, hacemos lo máximo que podemos para sobrevivir, sin tener a alguien que realmente nos represente, puntualiza la diputada suplente Ivanna Linette Macías Ortíz. ASICH
