La dirección de Roberto Manicini parece haber transformado a Italia casi de inmediato. La selección arrolló con una contundente victoria 4-1 en Turquía en la Liga de Naciones el lunes. Esta es la mejor actuación de la Azzurra en mucho tiempo, en el segundo partido de Mancini al mando.
La victoria fue un contraste enorme con la derrota 2-0 en casa ante Bélgica el viernes, cuando Italia parecía seguir con dificultades, seis meses después de no lograr clasificarse a su tercera Copa del Mundo consecutiva.
El defensor del Brentford Michael Kayode anotó un gol y asistió en otro en un impresionante debut con Italia. Los italianos consiguieron la ventaja cuando no habían transcurrido ni nueve minutos, después de que Zeki Çelik pifiara un intento de despeje en un tiro de esquina y el balón le quedara a Alessandro Bastoni, que lo mandó al ángulo superior.
Fue una especie de redención para Bastoni, quien fue expulsado en el primer tiempo del repechaje de clasificación al Mundial de Italia contra Bosnia y Herzegovina. Davide Frattesi amplió la ventaja de Italia en el minuto 22, al empujar el rebote después de que el arquero turco Altay Bayindir rechazara el disparo de Kayode, tras una jugada colectiva bien elaborada por Italia.
Kayode se apuntó en el marcador cinco minutos después, tras una acción similar, con Pio Esposito habilitándolo para quedar mano a mano y definir al rincón inferior derecho.
Fue la primera vez en cinco años que Italia anotó tres goles en la media hora inicial de un partido oficial.
Barış Alper Yılmaz sorprendió a Italia dormida para descontar para Turquía justo al inicio del segundo tiempo, pero Esposito restableció la ventaja de tres goles de los visitantes tres minutos más tarde, al cabecear un rebote después de que el remate con efecto de Sandro Tonali pegara en el poste.
Esposito estuvo acompañado en el once inicial por su hermano mayor, Sebastiano, quien debutaba, lo que marcó la primera vez desde 1915 que dos hermanos fueron titulares en un partido con Italia.
Sin embargo, Italia sin duda afrontará una prueba mucho más exigente en su próximo partido, cuando visite a Francia el viernes.
Francia, en la cima del Grupo A
Francia también tiene un nuevo entrenador, Zinedine Zidane, llevo a su equipo, sin el lesionado Kylian Mbappé, llevarse una victoria 1-0 en Bélgica.
Les Bleus dominaron y estrellaron el balón en el poste en dos ocasiones, pero fue el gol sobre el final de Michael Olise el que logró romper por fin el empate.
Francia no contó con Mbappé, quien ya regresó al Real Madrid, después de salir rengueando por una lesión en la rodilla izquierda instantes después de anotar el viernes su gol número 67 con su selección en la victoria 1-0 contra Turquía.
Zidane realizó nueve cambios en su alineación titular, entre ellos darles el debut a Jérémy Jacquet, Andy Diouf y Lucas Da Cunha.
El arquero belga Senne Lammens realizó varias atajadas importantes, mientras Désiré Doué estrelló un remate en el travesaño en el minuto 12 y Da Cunha vio cómo un potente disparo desde 25 yardas pegó en el poste.
Hizo falta algo especial para doblegar a los belgas, y eso llegó a dos minutos del final, cuando Olise recibió el balón dentro de su propio campo y aceleró por la banda derecha antes de enganchar hacia adentro y colocarla en el ángulo inferior izquierdo.
Con información de EL INFORMADOR
