Espera seguir luchando a favor de las mujeres y sus hermanas indígenas

Augusto Solórzano /ASICh

Es una mujer joven de tan solo veintiséis años, con dos niños, licenciada en derecho al igual que su marido, de voz suave, mirada dulce y un deseo interminable porque su sector y el de todas las mujeres de Chiapas sea diferente y mejor.
Se llama Gertrudis Hernández Hernández y a su corta edad cuenta con envidiable carrera pública que lo ha llevado a conocer la dolorosa experiencia de los migrantes y a casos por demás violentos en contra de la mujer, primordialmente, indígena.
Su personalidad se podría definir como, humanista, amorosa madre, inteligente y valiente defensora de su raza Tzotzil. Por nada del mundo cambia su indumentaria de la tierra que le vio nacer y la exhibe con natural orgullo; Zinacantán.
Como se aprecia en la gráfica, el traje consta de chal bordado en donde domina el color morado en varios tonos, flores rosa combinadas con el color naranja y hojas de verde tenue; blusa igualmente bordada muy similar a la especie de reboso, pero, menos largo y una “nagua” como ella dice de color negro.
Actualmente es diputada plurinominal por el PRD en la LXIV Legislatura de Chiapas. De complexión mediana, baja de estatura, de ojos grandes, voz queda; habla directo y proclama un cambio notable a favor de la mujer en los últimos cuatro años.
“Es mucho lo que hace el gobernador Juan Sabines Guerrero no solo para las mujeres, sino, para todos los indígenas, pero, son demasiadas las comunidades y es mucha la necesidad”.
Platicar con ella es una lección gratuita de sencillez, acaba de terminar apenas el jueves 28 de abril en el Instituto Nacional de Educación Fiscal, INEF, la maestría en Derecho Civil, egresa de la Escuela Manuel José de Rojas de San Cristóbal (1999 – 2004) y recibe a su primera niña a los 18 años.
Su carrera como servidora pública comenzó en la Procuraduría Municipal para la Defensa de la Mujer y la Familia de Zinacantán, luego Procuradora Regional para los Altos de Chiapas y fue la primera Procuradora Indígena del Estado (2007 – 2010).
Lo que pareciera imposible la Lic., y diputada Gertrudis Hernández lo ha hecho en tan solo ocho años. En ese lapso ha construido al mismo tiempo su preparación académica y carrera política.
En ese trayecto, contrajo matrimonio con Javier Pérez López, también abogado litigante, con quien ha procreado Cecilia Esmeralda (6 años) y Javier de tan solo un año, acaba de terminar la maestría y viaja todos los días a Zinacantán, para estar con su familia.
Por si fuera poco no descansa en sus afanes por aminorar los índices de casos sobre la violencia en contra de la mujer indígena, cuyos parámetros ahora son mayores porque “la mujer ya no se calla, ya denuncia y eso “mucho agradecemos al gobernador Juan Sabines”, reitera.
“Ya tenemos 118 Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia en igual número de municipios, subraya, y lo que antes no se sabía ahora se conoce, por eso pareciera que aumenta la violencia contra la mujer. Pero no, ahora se combate”.
La parlamentaria Hernández Hernández domina casi a la perfección el español y naturalmente su lengua nativa el Tzeltal y bastante el Tzotzil.
Además como luchadora social y funcionaria recuerda:“he podido servir de cerca en el Albergue “Casa Hogar” de Tapachula a la mujeres y a los niños migrantes.
“Ahí aprendí de cuánto y cómo sufre esa gente. Nosotros les entregamos amor, techo, comida y medicinas, apoyados por la esposa del mandatario, Isabel Aguilera de Sabines”.
Para hablar con la verdad, Gertrudis, respira hondo y luego enfatiza;“la necesidad de Chiapas y de nosotros los indígenas es mucha, son muchas las comunidades y son muchos los problemas”.
Sin embargo, dentro de los avances “Ya podemos hablar de educación primaria, secundaria, preparatoria y universidad, repite el nombre de Juan Sabines Guerrero y continúa; él, apoya bastante a la mujer, especialmente a nosotras las indígenas”.
Y enumera; el trabajo de gobierno (en el medio indígena) consiste en dotación de agua, apoyo a la artesanía, creación de negocios en pequeño como las panaderías, tiendas, medicina, despensas, paquetes de pollos y para los hombres, palas, azadones y otros aperos de labranza.
“Espero seguir luchando a favor de las mujeres y de mi hermanas indígenas, pero, también espero que la ayuda del gobernador sigua porque, Sabines ha sido bueno”.
A manera de ejemplo acaba de retornar de 3 comunidades de Zinacantán y Chenalhó a donde llevó artículos escolares para cincuenta niños de muy bajos recursos.
Y el último sábado 30 de abril fue a Jobchenom, Tzequentic, Pasté y Bochojó Bajo municipio de Zinacantán en donde entregó cuatro mil juguetes para niños infinitamente pobres, a Isabel Aguilera de Sabines. Dice.
Esta conforme, más no satisfecha, quisiera muchísimo más; “pero entiendo que no todo se logrará tan rápido y que debemos trabajar mucho; son más de diez municipios de los Altos de Chiapas, tan solo mi pueblo Zinacantán, tiene 52 comunidades muy pobres”. ASICh

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