En la Mira /Héctor Estrada /Chiapas se seca… y el campo se queda solo

En medio de un aparente silencio oficial, actualmente más de tres cuartas partes del territorio chiapaneco ya presenta algún grado de sequía moderada o anómala, cuyos efectos han puesto en riesgo a miles de hectáreas de cultivo y a muchas familias más que viven de la actividad productiva en la entidad. Pero, las consecuencias inmediatas podrían tener impacto en todos.
Y no se trata de una exageración de productores desesperados ni de una fotografía aislada del campo. Es el dato que arroja el Monitor de Sequía de México del Servicio Meteorológico Nacional al corte del pasado 15 de agosto, como un escenario que ya preocupa y comienza a tener sus primeras grandes afectaciones en diversas regiones estatales.
Para que usted tenga una dimensión del problema, hasta el 15 de agosto de 2026 Chiapas se ubicó como la entidad federativa con mayor superficie afectada a nivel nacional, de acuerdo con el Monitor de Sequía de México. Esta cifra revela que 118 municipios chiapanecos presentan algún grado de sequía. De ellos, 74 (53.8 por ciento) se encuentran anormalmente secos, mientras que 44 (21.6 por ciento) presentan sequía moderada.
A nivel nacional, los estados con mayor superficie afectada son Chiapas, con 75.4 por ciento; Quintana Roo, con 63.4 por ciento; Baja California, con 61.3 por ciento; Guerrero, con 58.7 por ciento, y Tabasco, con 46.0 por ciento. Por eso la preocupación de organizaciones campesinas y productores chiapanecos que han comenzado a pedir a gritos una atención especial al asunto como un problema que inevitablemente alcanzará a todos los sectores
Según las autoridades meteorológicas, el fenómeno de El Niño podría intensificarse durante el invierno del hemisferio norte, entre 2026-2027, por lo que existe un 63 % de probabilidad de que alcance la categoría de “muy fuerte” durante el trimestre de noviembre de 2026 a enero de 2027, con consecuencias ambientales y económicas que ya comenzaron a sentirse en el sector productivo.
Y la alarma no es para menos. Alrededor de 100 mil hectáreas de cultivos y tierras ganaderas ubicadas en diferentes regiones de Chiapas ya han sido afectadas por la sequía causada por el fenómeno de El Niño, lo que tiene a más de 10 mil campesinos de la frontera sur del país al borde del colapso, según reportes de agosto de 2026, afirmó Antonino García, investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo.
El especialista agregó que las regiones más afectadas hasta el momento son la Sierra, la Selva, la Meseta Comiteca, Palenque y la Depresión Central, al tiempo que manifestó que la sequía “ya está dejando en Chiapas una estela de cultivos perdidos, campesinos en la quiebra y una crisis humanitaria que se agrava día con día”.
Tan sólo en la región Frailesca la falta de lluvias ha provocado la pérdida del 40 por ciento de los cultivos de maíz; mientras en la región Meseta Comiteca las afectaciones suman 45 mil hectáreas. Lo anterior podría traducirse en un inminente desabasto de maíz para la entidad durante los próximos meses y el encarecimiento del alimento considerado como parte de la canasta básica para varias regiones.
Pero quizá el dato que debería encender todas las alarmas está en otra parte. Venustiano Carranza, Suchiate, Tapachula, Mazatán, Tuxtla Chico, Metapa y Frontera Hidalgo ya reportan pérdida total de producción. Cerca de 11 mil campesinos de esos municipios habrían perdido sus cultivos de maíz, sorgo, cacao y café. Todo ante una sequía no se veía en más de 20 años, pues van de 40 a 60 días sin lluvias, que han dejado a los cultivos secos.
Sin embargo, Antonino García aseguró que el impacto no será solo económico. La experiencia de eventos anteriores (1997-1998 y 2015-2017) muestra una espiral de consecuencias que rara vez se mencionan en los informes oficiales, tales como la migración forzada, la falta de empleo y alimentos y la violencia por la competencia por recursos que, muchas veces, empuja a las familias a abandonar sus comunidades.
Por eso resulta insuficiente reducir la discusión a cuánto llovió o cuánto dejó de llover. La pregunta de fondo es qué están haciendo los tres niveles de gobierno para enfrentar lo que podría convertirse en una de las peores crisis agrícolas de los últimos años. Porque si las previsiones de El Niño se cumplen y el fenómeno se fortalece durante el próximo invierno, lo ocurrido durante este verano podría terminar siendo apenas el principio de un problema de mayores dimensiones… así las cosas.
Contacto: hectorestradaenlamira@gmail.com

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