La NASA abrió un nuevo capítulo en la exploración espacial con el lanzamiento exitoso del telescopio Nancy Grace Roman, un observatorio diseñado para observar el universo a gran escala y buscar respuestas a algunos de los mayores misterios de la física moderna.
El telescopio despegó este domingo a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, para iniciar una misión que estudiará la energía oscura, los exoplanetas y el universo en longitudes de onda infrarrojas.
Tras el lanzamiento, la NASA confirmó el despliegue de sus paneles solares y parte de su estructura protectora, mientras Roman comenzó un viaje de aproximadamente tres meses hacia el punto de Lagrange L2, situado a unos 1.6 millones de kilómetros de la Tierra.
Desde ese punto, el nuevo observatorio buscará generar información capaz de ampliar, e incluso poner a prueba, algunos de los modelos actuales utilizados para comprender cómo funciona y evoluciona el universo.
Un salto de mil veces en la velocidad del Hubble
La NASA precisó hoy que en unas semanas se activará el principal instrumento de Roman, la infrarroja Cámara de Campo Amplio, de 300 megapíxeles con 18 detectores 4K que permitirá al telescopio explorar el universo a una velocidad mil veces superior a la del Hubble.
Durante sus tres meses de puesta en servicio, los científicos realizarán calibraciones y pruebas, mientras que la NASA prevé publicar las primeras imágenes del observatorio a comienzos de 2027. “Roman nos dará un nuevo atlas del universo, ampliará las fronteras del descubrimiento”, expresó tras el lanzamiento el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
Tecnología para desafiar nuestra comprensión del universo
El telescopio tendrá un campo de visión 100 veces mayor que el del telescopio Hubble y podría desafiar la comprensión actual del universo, ya que un solo mes de observaciones permitirá rastrear la Vía Láctea y detectar hasta la mitad de sus estrellas, lo que generará un catálogo mayor que cualquiera existente.
En comparación, el histórico telescopio Hubble, lanzado al espacio en 1990, necesitó un siglo para mapear la galaxia. Desde Lagrange L2, Roman rastreará el universo en busca de respuestas sobre la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica infrarroja.
La NASA ha señalado que en los últimos 5 o 10 años han surgido indicios de que el “modelo estándar” del universo no es del todo correcto, debido a discrepancias en la constante de Hubble. Es muy probable que Roman demuestre que el modelo estándar está equivocado.
El telescopio observará más de 2 mil millones de galaxias, lo que permitirá medir la expansión del universo y ayudará a descubrir hasta 40 veces más exoplanetas de los que se conocen hoy, gracias a un coronógrafo que cancela el brillo de las estrellas y permite fotografiar los planetas próximos a ellas.
Hallazgos como agujeros negros aislados, estrellas de neutrones y exoplanetas con discos pasarán a ser rutinarios.
¿Cómo se diferencia de sus predecesores?
La principal diferencia de Roman respecto al Hubble o el James Webb, el telescopio más poderoso creado por el ser humano, es su amplio campo de visión, que permite observar muchas más regiones del espacio al mismo tiempo.
Hubble y el James Webb permiten ver con nitidez las hojas y los pájaros en los árboles lejanos, y misiones como SPHERE aportan una vista panorámica del bosque entero. Roman hace ambas cosas a la vez. Gracias a ello, transmitirá 11 terabytes de datos al día, equivalentes a descargar unas 350 películas en resolución 4K Ultra HD cada 24 horas.
Además, serían necesarias más de medio millón de pantallas 4K para desplegar una sola imagen completa del rastreo, lo que equivaldría a cubrir 45 manzanas de Manhattan.
El nuevo telescopio, que adopta su nombre de la primera astrónoma jefe de la NASA, tendrá tres objetivos iniciales durante sus cinco primeros años de actividad, según los expertos. Pasado ese tiempo, las metas se actualizarán en función de los descubrimientos que haga Roman. Uno de sus principales focos de atención estará en el centro de la Vía Láctea, que rastreará cada 12,5 minutos.
Con información de EL INFORMADOR
