MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
ENCARNIZADA LUCHA POR EL PODER
El mensaje de Humberto Moreira caló y muy hondo en el presidente Felipe Calderón, y más, cuando las cifras que dibujó del “México triste”, fue la severa sacudida y la connotación abierta y directa de que la lucha por el poder será encarnizada, lo que presagia una contienda electoral por la presidencia de la república para el próximo año, inédita.
Calderón ha podido constatar que la fortaleza del priismo se cimienta en el triunfo que seguramente enarbolará en el estado de México, Enrique Peña Nieto. Es el estandarte que lució anticipadamente Moreira al asumir el liderazgo del priismo nacional y fue en Querétaro el escenario que pudo dejar constancia para Calderón que los priistas ni de chiste piensan en que otro gallo cante en ese solar, más que Peña Nieto para el 2012.
Pareciera, para los priistas, que la candidatura de Peña Nieto es solamente de trámite y que deben cumplirse los correspondientes a la ley electoral; no obstante, dan por hecho que será quien desplace al PAN de Los Pinos y el priismo asuma nuevamente el poder y de ahí, en todas las entidades federativas.
Pero… ¿Qué dijo Moreira?
Tajante: “Hoy el rostro de México es muy distinto. Es tristemente distinto. Hoy México pasa por momentos difíciles. La brújula del Gobierno Federal parece perdida. La alternancia no produjo la mejoría en el gobierno que la gente esperaba”.
El discurso del nuevo dirigente del tricolor fue contundente, no solo de aliento al priismo, sino de embate al gobierno panista, que para Moreira, hoy la falta de liderazgo ha sumido a la economía en una década de crecimientos muy bajos que lastiman por igual al empresario, al trabajador, al comerciante, al campesino y a la ama de casa.
Felipe Calderón no puede desmentir los petardos directos de Humberto Moreira, quien trasladó el sentir de los priistas y de millones de mexicanos que viven la realidad que dibujó el líder del tricolor; no puede desmentir el presidente que a pesar de algunas cuentas alegres y de promesas olvidadas, las oportunidades son insuficientes. Y menos desmentir que hoy los salarios han sido superados peligrosamente por los precios y se han multiplicado los jóvenes que no encuentran lugar ni en el estudio ni en el trabajo.
Mucho menos puede desmentir que la pobreza y la desigualdad, los dos grandes males del país, se han agudizado. Las cifras objetivas muestran que hoy hay más pobres y se ha recrudecido la marginación social.
Moreira puso especial énfasis para dirigir a Calderón el reclamo de los mexicanos en la pérdida de esperanzas, aquellas que el panismo cifró de manera brabucona desde las fantasías de Vicente Fox y ampliadas por Calderón; no puede cuando Moreira le advierte que muchas familias, miles de familias, están perdiendo la esperanza. Y cómo no había de ser así, si en vez de un liderazgo claro y comprometido con las mayorías y con la mira puesta en el crecimiento justo de México, se utiliza la política no para lograr acuerdos de alcance nacional, sino para otorgar ventajas electorales.
No hay mejor realidad que la sostenida por Moreira, al decirle a Calderón sin cortapisas: “lo más grave, cada día son más las ciudades y los poblados, las carreteras y los centros de reunión, en los que ya no se vive en paz y con seguridad”.
De ahí que ahora México tenga un rostro triste, el rostro de un país que ha sido superado por naciones hermanas que antes nos admiraban. El rostro de un país que hacia el exterior actúa con incongruencia e impericia, y que hacia el interior ha extraviado el rumbo.
“SE BUSCA CANDIDATO”
Ante las advertencias de cómo el priismo avanzará, partiendo de las elecciones de algunas entidades, principalmente la del estado de México, augurando contundente derrota a quienes han insistido en buscar como impedir que el PRI se fortalezca, inventando alianzas de facto, Felipe Calderón acudió a la sede del panismo a responder igual de contundente, pero más, amenazante, de hacerle la vida imposible al PRI, lo que adelanta rescatar lo más negro de los gobiernos priistas y sin duda, lo que pudo haberse clasificado como “reservado” de los expedientes secretos de la presidencia de la república, para ventilarlos públicamente.
Lo que llama la atención, es la impotencia política que el dirigente real del panismo, Felipe Calderón, dejó entrever en esa reunión nacional, con lo más granado de sus correligionarios y a donde pidió a todos, que sean los portavoces del desprestigio del PRI, resaltando el cambio (sic) que en los últimos 10 años ha generado el panismo.
Convoca a los panistas a golpear al tricolor, haciendo ver a todos los mexicanos que antes que gobernara el PAN, se dieron 70 años de complicidades y otros menesteres que enumeró al cansancio, pero al centrar imperiosamente el perfil sin perfil de quién podría ser el candidato a la presidencia de la república para el 2012, Calderón se perdió en sus pasiones políticas, rescatando el dedo sacrosanto que los presidentes priistas aplicaron para sus sucesores. Mala estrategia de Calderón, que ni siquiera asimilaron sus compañeros presentes.
Y vea usted porque llama mucho la atención, sobre todo cuando dijo: “ganar elecciones significa también y fundamentalmente, proponer los mejores candidatas y candidatos, no los que merezcan más por méritos partidistas, no los que pertenezcan a este o aquel grupo, simple y sencillamente los mejores; sin prejuicios y sin compromisos amarrados”.
Es tan clara la debilidad de Felipe Calderón al interior de su partido, que el dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, igual de contundente le contestó un día después: “El candidato del PAN a la presidencia de la república, será militante panista, aunque haya quien de fuera pretenda serlo”.
CONGRUENTE, EL GÜERO VELASCO
No podría ser más congruente el Senador chiapaneco, Manuel Velasco Coello, tras su posicionamiento sobre los escándalos de PEMEX… ahí está pues… ¡YA!
defacto2010@hotmail.com
Cel. 961 10 140 59
