De Facto

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

TURISMO Y VIOLENCIA

En este México de hoy, cada día nos llevamos más sorpresas, todos, principalmente los periodistas inmersos en todos los medios de comunicación. Ayer, el presidente Felipe Calderón logró una macro convocatoria para que asistieran todos los gobernadores del país, empresarios con sus respectivos liderazgos, legisladores de todos los colores y por supuesto, contados medios de comunicación, los de siempre –los acreditados en ese pull-.

Acudieron al llamado porque presuponían que el tema no resultaría de esas jugadas de tres bandas, no en apariencia, sin embargo, al suscribir el Acuerdo Nacional para el Turismo, mayúscula fue la sorpresa de pedir a los medios de comunicación que dejen de hablar de la nota roja, del México violento y den paso a las buenas acciones del gobierno, en todos sus niveles y “privilegien lo bueno”. ¿Lo bueno para los círculos de poder? ¿Lo bueno para las cuentas que rendirá el presidente Calderón el próximo 3 de marzo en su reunión con Barak Obama? ¿Lo bueno para el rescate de líneas aéreas en quiebra? En realidad, lo bueno de qué y para quien.

Y no por polarizar o estar en completo desacuerdo a la convocatoria de Felipe Calderón, pero insistir en que los medios de comunicación son los responsables de la mala imagen que tiene el gobierno en este México inseguro y violento, en realidad no se puede sobreponer una campaña mediática, sin recursos, entendiendo el gobierno que cuando le conviene se acuerda que existen los medios de comunicación solo para destacar lo bueno, sin ofrecer el pago de esa intención que al gobierno no le gusta invertir o quizá a los asesores de los principales actores de esta absurda política a la mexicana.

Y es que al gobierno solo le gusta imponer la frase de que “lo bueno cuesta”, pero a los principales actores, llámese gobernadores, legisladores y hasta empresarios, no les gusta invertir en eso que llaman bueno a través de los medios de comunicación, no en todos, solo en lo que les conviene hacer intercambios por documentos deducibles de impuestos, pese a que los medios electrónicos en los que si les gusta invertir, no les ofrezcan el tiempo-aire que en realidad cobran, cuyas facturas al cien por ciento deducibles de impuestos, les permiten hasta saldo a favor, sin que el gobierno se preocupe en pagar millonarias sumas de dinero, para equilibrar dichos convenios.

Si la convocatoria de Calderón va en el estricto sentido de que los medios de comunicación también estén inmersos en ese acuerdo, el presidente de la República hubiera valorado la participación de los medios con sendos acuerdos de publicidad, todos, así como a todos se inmiscuye en una irresponsabilidad de destacar al México violento, cuya realidad es inobjetable.

Y es que vamos por parte. Si bien es cierto que una campaña mediática en medios electrónicos, incluidas fundamentalmente las televisoras comerciales de México, que van allende fronteras, pueden destacar con la maravilla de la tecnología, escenarios turísticos plagados de bondades, colateralmente en cada estado, lo que menos toman en cuenta son a los medios locales, porque aparentemente no le favorecen en esa campaña al gobierno.

¿Acaso no valdría la pena que Calderón hubiera propuesto al Congreso de la Unión, que para destacar las bondades del turismo en el país, deben autorizar aplicarse partidas presupuestales especiales y emergentes para pagar a los medios que destaquen en sendos reportajes turísticos, producidos incluso por el o los gobiernos la promoción de cada entidad, de manera ampliamente bondadosa, como bondadosa es la pretensión, y llegar a acuerdos con los medios de destacar además todo lo bueno que pretendidamente quiere el presidente que se destaque?.

¿Acaso no es necesario también que el presidente inste a los gobernadores aplicar nuevas estrategias mediáticas en sus localidades, tomando como referente inmediato a los medios en cada entidad para dar a conocer que equis o zeta estado no solo ofrece las maravillas del turismo que innegablemente tiene México, pero que la nota roja no se privilegie y sí los dispositivos de seguridad, las inversiones en carreteras, centros turísticos y servicios?

¿Acaso no le resulta necesario al presidente y los gobernadores cambiar de actitud petulante, de pelear pragmáticamente el poder, partiendo desde el estado de México, al que consideran la cereza del pastel, y darle paso todo lo que resta del año y hasta antes de las elecciones del 2012 para dar certeza jurídica a los electores y seguridad a los mexicanos, para que los medios no se distraigan en lo que Calderón dice que se privilegia y no lo bueno?

¿O es que, acaso los empresarios tampoco pueden sumarse a esa iniciativa del presidente Calderón, para tomar en consideración a los medios locales, para dar a conocer el tipo y calidad de servicios que prestan, desde cómo encontrar una farmacia cerca, los productos más vendibles para turistas, quienes incluso buscan apurados como parar una diarrea y no saben dónde encontrar un médico o un medicamento. O que decir de los hoteleros y restauranteros, que no saben o no quieren, -en su mayoría- invertir en los medios de comunicación, a no ser que le piquen la cresta a tal o cual gobierno por la inseguridad, el deterioro de las carreteras, etc.?

Seguirle el juego a Calderón no es nada difícil; es más, resulta muy fácil, pero nada es gratis, ni la amplia respuesta inmediata de los invitados, que aprovechando precisamente a los medios de comunicación, dieron el pase automático al presidente, asentando con su firma llevar a cabo dicho acuerdo nacional, pero falta ver que están dispuestos hacer con los medios de comunicación.

LAS RESPUESTAS

De esas respuestas, el gobernador de Nayarit, sin que sepamos que haya sido vocero de los gobernadores, fue el orador en nombre de todos los gobernadores en Palacio Nacional, para espetar a los medios de comunicación, pidiéndoles que dejen de privilegiar la nota roja y que destaquen las buenas noticias.

Peña Nieto no desaprovechó los reflectores para afirmar que “La imagen de que México es un país de violencia, un país de problemas, yo creo que es una de las aristas, pero a final de cuentas lo más importante es que logremos dar una proyección de lo que realmente somos como país. Si bien tenemos problemas, también tenemos mucho más que eso”.

¿Y sabe qué? El gobernador más congruente fue Juan Sabines Guerrero, de Chiapas, quien sostuvo. “hablar bien de México, por supuesto, es un tema de percepción. Muchas veces se diferencia de la percepción de la realidad y en el caso de mi estado es un estado que ofrece certeza al turista en seguridad, que ha crecido en esa materia. Así que nos sumamos a este acuerdo y a esta convocatoria del presidente de por supuesto destacar lo positivo sin esconder nada como se comentó, pero tenemos que destacar, yo creo que somos más los que creemos en un México de buenas noticias y creemos en un México positivo y que dé una buena imagen al exterior”… ahí estás pues… ¡YA!

defacto2010@hotmail.com

¡Comparte la nota!