Comentario Zeta /Carlos Z Cadena /En Huixtla se perturba ambiente electoral con representante Presidencial Antonio Santos y su destape de José Luis Laparra

En materia de seguridad pública, el municipio de Huixtla, curiosamente era el municipio que no cambiaba en la entidad, en su avance dentro del rubro de su “estado prospero de seguridad pública”, donde los escenarios de violencia estaban demasiados altos, violencia y actos criminales hasta en plena luz del día y por instrucciones del gobernador, se hizo un relevo nuevo como titular del Mando Único policial que hoy se aplaude, y donde la propia población acusó al alcalde Regulo Palomeque de estar tras algunos escenarios de violencia en este municipio, un cambio policial que a pocos días ya se ve su trabajo positivo.
Pero ahora resulta que el problema de inseguridad se convirtió en problema electorero, porque apareció en escena el controvertido Antonio Santos “El Cola de Caballo”, que ya alcanzo fama de venir utilizando un nombramiento en Chiapas de la figura Presidencial Claudia Sheinbaum para convertirse en un “monumento al dedazo electorero” lanzando señales de que determinados protagonistas de la política aldeana son los elegidos y reforzados electorales amparados en un nombramiento Presidencial.

Un caso único en Chiapas y en el país, utilizando a través de un papel la figura Presidencial en su mañosa “transmutación electorera” que debe de ser de análisis y estudio a nivel nacional del INE, porque se trata de un caso de ripley que desordena y perturba el ambiente de armonía que pudiera existir en un proceso electoral 2027 que viene, y que más allá del barullo y la algarabía entre la ciudadanía chiapaneca, este tipo de accione ofende y se toma como una burla al pueblo, lo ha hecho en Tuxtla Gutiérrez, Tonalá, (un caso insólito de cupido), Tapachula, y otros, pero el caso de Huixtla, pensando que no iba a trascender, solo falto una postal fotográfica de “besos en la mejilla” con su aspirante que destapó José Luis Laparra Calderón, que desapareció desde hace años en Huixtla y aparecen intempestivamente Antonio Santos con Laparra Calderón sospechosamente, este último ya fue dos veces alcalde del municipio.

Pudiera ser propositivo que haya un representante presidencial en Chiapas, argumentando que son amigos desde la Universidad (UNAM) entre nuestra Presidenta y Antonio Santos, sin embargo la historia viene empujando que el susodicho ya adquiere otro matiz y tono con su “representación”, porque ya se le acusó de meter mano con algunos delegados federales asentados en Chiapas, y que el mismo lo pregonó porque dejo de ser aquel servidor que trabajo con Pablo Salazar, que también aprovecha al “Cola de Caballo” para meterse al fenómeno electoral de Chiapas, empezando que busca una diputación federal bajo el apoyo de su exempleado del “Cola de Caballo” y la Colina Universitaria, ahora convertido en un bunker político con su ahijado Oswaldo Chacón, que no se le puede negar que corre “sangre en sus venas electorera” por los años que estuvo al frente del IEPC y que muchos no saben, que desde que dejo el puesto se convirtió en un “asesor plenipotenciario”, con aspirantes a alcaldes, diputados locales y federales y con sus respectivos pagos y regalías. “Pero no se lo digas a nadie y te asesoro”, solía decir.

Son fenómenos políticos que se están dando y no se pueden negar, ni el fantasma electorero que deambula por la Colina Universitaria, y el espectro de la representación Presidencial en Chiapas de Antonio Santos, dos figuras muy interesantes que convergen en grillas, transacciones y mercantilismos turbios porque lo convierten en tráficos de influencia que empujan a presuntos “chanchullos y componendas electorales” y aquí el IEPC también debe de olfatear este tipo de fenómenos que lamentablemente se han “creado, y conformado” en tierras chiapanecas.
Nadie se lo imaginaba un Rector electorero que es lo mejor que puede hacer en su vida, no es la academia, ya se lo refutaron en su cara, (El académico Pepe Adriano) y un representante presidencial perverso que antes no hablaba y ahora habla hasta por los codos y ya de viejo para amolarla noviero.

La lógica es que mientras siga el escandalo de MORENA a nivel nacional por lo que todo mundo sabe con los políticos involucrados presuntamente con la delincuencia organizada, en Chiapas se aprovecha el escándalo y la confusión para adueñarse del “campo electorero”, y las dos piezas convergen, un Rector de corazón y mente electorera y un “Cola de Caballo” que imita en sus peinados y amarres de pelo, hasta la misma presidenta Claudia Sheinbaum.

Cinismo de Antonio Santos en Huixtla. –
En Huixtla y retomando el caso, Antonio Santos, se transformó desde hace 15 días, en un “Guía electoral” de José Luis Laparra, que después de ser alcalde en dos ocasiones agarro sus maletas y se fue a vivir a Mérida y un año a Campeche, despareció completamente del mapa municipal, y se olvidó de todos, una estrategia sutil porque ya nadie le reclamo por sus administraciones, “pelo gallo” como dicen los Huixtlecos, pero ahora aparece primero mostrando su poderío de ser amigo de Antonio Santos, que lo apapacha como que si fueran amigos de hace muchos años y apenas arrancó la amistad, y lo guio primeramente para efectuar una rueda de prensa de Laparra Calderón y ver el termómetro de los medios locales que evidentemente lo cuestionaron de su “desaparición forzada”.

Por ejemplo, el portal de Huixtla Sin Censura, bajo el titulo de “Laparra bajo el cobijo de Toño Santos,” señala que “Hay personajes que, sin ocupar un cargo de decisión, actúan como si ya repartieran el futuro político de Chiapas. Ese parece ser el caso de Toño Santos, a quien en los corrillos políticos ya le atribuyen la facultad de entregar candidaturas como si fueran patrimonio personal. Diputaciones federales, alcaldías y hasta lugares en las encuestas… todo parece pasar, según el discurso de sus cercanos, por su visto bueno”. Y agrega “Huixtla sin Censura”,
“El más emocionado con esa versión es José Luis Laparra. Después de una larga ausencia de la escena pública, hoy presume que ya tiene asegurado la encuesta de Morena para la presidencia municipal de Huixtla. Su confianza no parece descansar en el respaldo ciudadano, sino en la supuesta influencia de quien dice ser su principal padrino político. Pero la política suele poner a cada quien en su lugar. Una cosa es presumir cercanía con quienes tienen poder y otra muy distinta es tener la capacidad de decidir. Las promesas alimentan expectativas, pero no sustituyen las decisiones que realmente se toman en las mesas donde pocos tienen asiento. En Chiapas, quienes conocen la política saben que el verdadero poder rara vez se anuncia a gritos”.
Un texto que dibuja lo que aquí narramos con la figura Presidencial de Antonio Santos y sus señales fotográficas que ofenden, insultan, y lastiman a la democracia de Huixtla y de Chiapas. Ni con la turula esas insultantes postales fotográficas denuncian los Huixtlecos. Definitivo ofende la inteligencia de los chiapanecos.

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