Comentario a Tiempo /Presidenta Claudia Sheinbaum: Solo exigimos justicia /Teodoro Rentería Arróyave

LA SANTÍSIMA TRINIDAD, DOLORES HIDALGO, GUANAJUATO. En sendos comunicados, la familia de nuestro reconocido y valiente colega, Francisco Alejandro Leyva Aguilar, asesinado en forma artera y cobarde sólo por denunciar los excesos de un gobierno estatal, los delitos de los grupos del crimen organizado, los despojos y demás atrocidades que se cometen con toda impunidad en el estado de Oaxaca, se ha dirigido a la propia presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo en su exigencia de justicia y de respeto a su derecho a la libre manifestación pública que le ha sido saboteada por empleados del mencionado gobierno.

En el primero, le expresan a la mandataria: Por este medio queremos expresarle, los familiares y amigos de Francisco Alejandro Leyva Aguilar, nuestro temor como resultado de una manifestación pacífica que realizamos el el sábado 25 de julio de 2026, en el marco de la calenda de las culturas, antes desfile de las delegaciones.

Acudimos a un punto de reunión que acordamos previamente, con pancartas y banderines que expresan nuestro dolor y nuestra indignación, retomando frases de nuestro querido Alejandro y otras que la opinión pública nos ha hecho llegar.

A los minutos de ubicarnos en la Avenida Juárez esquina con Humboldt, en la ciudad de Oaxaca, se acercaron a nosotros tres distintas personas en diferentes momentos identificadas con ‘chalecos del bienestar’ para pedirnos que nos moviéramos de lugar y que accediéramos a tener una plática con Jesús Romero López, actual secretario de gobierno, a lo que indicamos que lo único que queríamos era que nuestra voz se escuchara en estricto apego a nuestro derecho a la libertad de expresión.

Después de esto, las personas que estaban custodiando la valla no nos permitían acercarnos. Platicamos con ellos y les expresamos que solo éramos ciudadanos que veníamos a manifestarnos de manera pacífica.

Para este momento los mismos sujetos nos advirtieron que habían identificado a personas sospechosas que nos estaban vigilando, tomando fotos/videos y que al parecer portaban armas de fuego, nos proporcionaron fotos de dichos sujetos, las cuales anexamos como evidencia del acoso del que fuimos objeto.

Al llegar el convite, las patrullas de la policía estatal impidieron que los medios nos dieran visibilidad, acercándose de manera intimidatoria y obligando a toda la gente que estábamos en ese punto a retroceder puesto que nos aventaron una patrulla oficial.

Además, al momento de levantar las pancartas y clamar “JUSTICIA PARA ALEJANDRO” un grupo de aproximadamente 30 individuos no relacionado con nosotros nos rodeó y se plantó por la fuerza exactamente en el lugar que nos encontrábamos, acordonando a algunos familiares y tratando de mezclarse entre nosotros con el objetivo de intimidarnos. Cometido que definitivamente lograron, pues decidimos retirarnos por nuestra seguridad ya que en su mayoría éramos mujeres, una embarazada, menores de edad y adultos mayores.

Queremos reiterarle que somos personas de paz, que nuestra manifestación pretende ser una búsqueda de justicia y verdad que merece nuestro querido Alejandro, y lo hacemos desde el más genuino sentimiento de dolor que significa el perder a un ser amado de esta brutal forma. Sin embargo, la respuesta que obtuvimos nos deja solamente temor al interior de nuestra familia, por lo que le pedimos que los sucesos de este día no pasen desapercibidos y sean integrados a los procesos de investigación de la Fiscalía y que contribuyan a esclarecer los hechos.

En un segundo comunicado los deudos del colega, Alejandro Leyva, relatan y denuncian que, durante el informe matutino del 28 de julio, el gobernador Salomón Jara se pronunció al respecto de la manifestación, puntualizando que, para no caer en “provocaciones”, se dio la vuelta y se incorporó a la calenda metros más adelante, es decir rehuyó el encuentro con los deudos.

Quisiéramos aclarar que la familia no mostró actos provocativos, siendo que una provocación se considera un asalto calculado que busca anular la razón de una persona para forzarla a reaccionar bajo el control de sus emociones.

El 28 de julio, 3 días después de la pacífica manifestación, la secretaría de gobierno estatal emitió un comunicado precisando que las acciones tomadas por el gobernador y su gabinete estuvieron alineadas con el “Protocolo de Atención a la Protesta Social”, cuya naturaleza se desconoce puesto que no ha sido publicado en el Periódico Oficial de Oaxaca y lo cual nos demuestra que hay una disonancia entre el mensaje del gobierno del Estado y sus acciones y decisiones con respecto al libre ejercicio del derecho a la libertad de expresión.

Ante esta situación, resulta imperativo exponer las profundas incoherencias en el actuar del Gobernador Salomón Jara y su administración. ¿Quién le informa las cosas al Gobernador y quién toma semejantes decisiones a sus espaldas? El propio mandatario aceptó públicamente que “no lo notó”, al declarar que no tenía conocimiento de que nuestra manifestación era pacífica, y que se enteró después, lo que evidencia una alarmante falta de control y criterio dentro de su equipo de trabajo.

¿Es este el protocolo de un gobierno abierto y accesible? ¿Es este el respeto a la libertad de expresión y las garantías al derecho de manifestación que se pregonan?

Somos una familia de fe y de ley, y nos queda claro que algo está fallando gravemente en la gestión del gobernador Salomón Jara. Es por ello, Presidenta Claudia Sheinbaum, que le solicitamos respetuosamente su intervención para que se investigue puntualmente el ordenamiento de este acto atroz y se sancione a los responsables de encubrirlo y ejecutarlo.

No creemos en las disculpas públicas de compromiso; creemos en hechos, no en palabras. La disculpa sin castigo no sirve de nada. Le pedimos acciones contundentes, porque hoy fuimos nosotros, pero mañana puede ser cualquier otro ciudadano expuesto a las contradicciones y abusos del gobierno estatal. Sólo exigimos respeto y seguridad a nuestros derechos de manifestarnos y expresarnos y reiterarle nuestra exigencia de justicia ante el cobarde y proditorio asesinato de nuestro Francisco Aejandro. Atentamente Familia Leyva.

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