Comentando la noticia

Alfonso Carbonell

Lo dicho y lo hecho

Estará o estaría de acuerdo con un servidor, que el tema de la Constitución Política de Chiapas, a raíz de su Promulgación el pasado 27 de junio, se ha convertido en tema –como nunca antes- de análisis, debate y comentario. Algunos desde la cómoda silla de un café bebiendo su aromático, pero igual apostados en una de “80 x 80” vierten sus más preclaros conceptos, y no pocos, critican airadamente nuestro nuevo documento rector.

Y van desde la idea de que con tales reformas promulgadas en su acápite, por ejemplo, del combate a la pobreza, lo que se trata es de “institucionalizar” la pobreza; hasta aquellos que siendo críticos recalcitrantes le conceden el beneficio de la duda al documento, que quiérase o no, rige a todos los chiapanecos.

Y qué bueno que entre los políticos, periodistas y la población en general el tema constitucional, se haya convertido en el tema, si usted quiere, de café. Nunca antes atrás que yo recuerde y tenga memoria (y nada que ver con mi pariente Alzheimer) había escuchado que el tema constitucional en Chiapas, tuviera tanta resonancia e interés. Creo era la idea. Buena.

En otrora las reformas, adiciones e incluso derogaciones al articulado constitucional, no nos había merecido a los chiapanecos tanto detenimiento y atención. Lo más paradójico aquí es, que es el propio gobierno, es el que en sus propuestas reformadoras le quiere dar esencia y orden a lo construido entre sociedad y gobierno. Por ello mismo el mandatario estatal ha dicho y lo refrenda ahora, que el “manda obedeciendo”. Me queda claro.

El desarraigo del arraigo

Por ello mismo y en una actitud de humildad y reconocimiento a las voces -aunque no sean las más- las que se levantan para inconformarse (o dudar) de las reformas ¡ah!. y no en grata concesión sino un ejercicio de congruencia entre lo que dice y hace, Juan Sabines sin importar (como ciertamente lo ha sido) las críticas que apuntan a un “recule” prematura en lo ya aprobado, tal y como lo sostuvo en el último programa de la serie “Constitución Siglo XXI; punto por punto” el pasado miércoles (Sistema Chiapaneco de Radio, Televisión y Cinematografía), señaló con gran vehemencia y profundidad, lo que una ley llevada a la Constitución debe ser y representar, es dijo (no textual); “la voz del pueblo”.

Pero como lo indica el subtitulo y que como ayer algún compañero periodista me inquiría, cito; “¿oyes ya paso la contrarreforma?”, y a lo cual respondí; te refieres entre otras cosas a la desaparición del arraigo; bueno pues sí, le dije, quedó desarraigado de la Constitución. Y cómo no me gusta inventar, los dejó con lo dicho ayer en el Congreso del estado. Y sí, la figura del arraigo en Chiapas ha quedado proscrita para siempre.

La sesión

En su calidad de Presidente de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, el diputado Juan Jesús Aquino Calvo fue el primero en tomar la palabra para destacar que “las leyes –aun las constitucionales- son dinámicas y los que tenemos la responsabilidad de legislar, debemos tener un sentido humanista para escuchar las voces de la ciudadanía que con todo derecho pueden expresarse en un sentido u otro”.

Aquino Calvo subrayó la sensibilidad mostrada por el Ejecutivo del Estado en el respeto a los derechos humanos; con esta reforma, dijo, “se cumple el principio fundamental pro persona, del que la Corte Interamericana de Derechos Humanos y los criterios jurisprudenciales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que han establecido privilegiar el principio de presunción de inocencia hacia el inculpado”.

Por el Grupo Parlamentario del PRI, intervino la Coordinadora de la bancada, Arely Madrid Tovilla, quien indicó “en la Comisión de Gobernación estamos convencidos de la viabilidad, trascendencia y beneficios que traerán consigo las propuestas presentadas por el Ejecutivo Estatal, ya que tratan temas que se requieren adecuar para otorgar a la sociedad mayores condiciones de certidumbre jurídica y oportunidades de participación social”.

Al abordar el tema de la supresión del arraigo en la Constitución local, opinó que “con esta iniciativa se avanza en la defensa de las garantías individuales. Al prohibir la figura del arraigo en Chiapas, en delitos del fuero común, se está previniendo la comisión de un delito y se garantiza la defensa de los derechos humanos del gobernado”, sostuvo.

Por el Grupo Parlamentario del PRD, la diputada María Gertrudis Hernández Hernández, señaló que el respeto a los derechos humanos es un tema primordial en la agenda pública de México y de Chiapas; el tema, continuó, no está a discusión en su pertinencia, no hay instancia de gobierno, ni poder público que se oponga a éste principio guía.

Correspondió al diputado Javín Guzmán Vilchis, del PVEM, en su calidad de Vocal de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, precisar que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de acuerdo a las reformas del 18 de junio del año 2008, establece un periodo de 8 años para adecuar el marco legal de las entidades federativas, al nuevo sistema de justicia penal acusatorio y oral, que tiene como objetivo el pleno respeto a los derechos humanos, dentro del cual no tendrá cabida el uso de figuras como el arraigo.

A nombre de los legisladores del PANAL, su coordinador, Carlos Valdez Avendaño, en lo concerniente a la desaparición del arraigo como una discrecionalidad del ministerio publico en el fuero común, enfatizó que el gobernador Juan Sabines Guerrero demuestra con hechos su convicción de que el secreto de la paz, reside en el respeto a los derechos humanos.

Valdez Avendaño ponderó al Gobernador Juan Sabines Guerrero, por escuchar las voces del pueblo, “de mandar obedeciendo” enfatizó.

Ya de salida

Déjenme concluya, bueno al menos por esta entrega y que cito líneas arriba; “nunca en mi corta (¡ejem!) vida, había visto, escuchado y arengado con tantos ímpetus por un gobernante, a que lean y conozcan su constitución para así hacerla suya y entonces, reclamar sus derechos ¡con la ley en la mano! Me queda nuevamente claro.

“Quien puede hacer que la Constitución más adelante no se cambie, es la propia gente”. JSG.

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