Alfonso Carbonell
“Para todas las mujeres en su día… y en su vida.”
“Mujer si puedes tú…
Así, ni más ni menos con estas palabras, bien podríamos empezar esta columna cuando de referirnos a las mujeres trata. Pero para completar la frase (cita de una pieza clásica de los inmensos chiapanecos Hermanos Domínguez) entonces seguiría… con Dios hablar”, porque como lo advirtió Alberto Domínguez, son los únicos seres que pueden hablar con Dios. Me queda claro.
O entrando en algo más terrenal, al tocar el tema de las mujeres sobre todo hoy que se conmemora su Día Internacional, la cita de “Mujeres divinas” del vernáculo compositor Martín Urueta, bien cabría para expresar el sentimiento que nos despiertan sin tener remedio para ello; “mujeres, oh mujeres tan divinas, no queda otro camino que adorarlas”. Bueno ni qué decir de lo que el maestro músico y poeta Agustín Lara, les hizo en homenaje con su “Mujer”, mujer divina, tienes el veneno que fascina en tu mirar”.
Así es, en efecto, la humanidad desde que apareció sobre la faz de la tierra ha girado en torno a la mujer. Si uno se sitúa desde un punto religioso de la historia encontrará en la persona de Eva, a la pareja que dios le dio a Adán formándola de una de sus costillas y qué, a partir de allí, para bien o mal al probar el fruto prohibido que ella dio a Adán (yo por eso ni a las de Zacatlán les entro) decía, la historia del hombre y la mujer ha quedado sellada e inscrita en su eterna relación y mutua pertenencia. ¡Bendita manzana!
Celebremos con gusto…
Pero hoy debe ser un día especial para todas ellas; las de a pie y de a caballo, las indígenas y las encumbradas, las casadas y solteras, las jóvenes y las de la tercera edad, las que estudian y las que trabajan. Las amas de casa y las burócratas, las políticas y las comerciantes, las obreras y campesinas, las ricas y las pobres. O bien también; las abuelas, las madres, las hermanas, las esposas, las hijas y las nietas. De las casadas sin hijos y las madres solteras.
Ah y todas sin excepción de religión, ideología o preferencia sexual. Mujeres por definición; mujeres sin distinción. Las comunicadoras.
No repararé a los motivos que llevaron a orquestar esta fecha simbólica, 8 de marzo, como el Día Internacional de la Mujer. Baste con saber que cualquier pretexto es bueno para hacer un alto en el vertiginoso andar del mundo y quedarse a observar ese portento de la creación humana: ¡La Mujer!
Siempre odiosas… las comparaciones
No, no entraré al diagnóstico frío de las cifras en el que las comparaciones con los del sexo masculino, aparte de resultar inocuo como vacuo, no nos lleva a ningún lado. No es en el número de primeras ministras o las presidentes en el mundo lo que marca o hace la diferencia. Ni tampoco se reduce a decretar paridades para que la mujer sea. Como ciertamente lo es.
Ya de salida
Así pues, hablar de la mujer es siempre un difícil inicio porque uno nunca sabe cuándo y dónde, va uno a acabar. Es decir, la mujer es siempre un tema inacabable de inspiración, de reflexión y autocrítica hacia uno mismo. Tal vez de lo más importante a considerar es, que con independencia a lo que el futuro NOS depare, las mujeres en el mundo nos han demostrado, fehacientemente, lo mucho ya aportado en la historia de la humanidad. Que son el motor de la vida y la razón de ser empezando por los propios hijos que regalan a la Patria. Sin ellas, nuestro mundo hoy no podría explicarse. No podría haber sido posible. Me queda claro. ¡Felicidades!
Breviario cultural: El Día Internacional de la Mujer Trabajadora (o también Día Internacional de la Mujer) se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos países. La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, en plena revolución industrial y durante el auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha ya emprendida en la antigua Grecia y reflejada por Aristófanes en su obra Lisístrata, que cuenta como Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra, y que se vio reflejada en la Revolución francesa: las mujeres parisinas, que pedían libertad, igualdad y fraternidad, marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue sino hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes organizaciones internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos. (Wikipedia)
P.D.-Hoy, hoy, hoyconferencia de prensa del diputado local del Partido Nueva Alianza, Carlos Alberto Valdez Avendaño. Cita en la Coordinación de la fracción parlamentaria en el Congreso del estado, a partir de las 9:30 de la mañana.
