Chiapas: la frontera que México todavía no ha sabido aprovechar

-El futuro económico de Chiapas no está solamente al norte. También está al sur.

Marco Tulio Carrascosa 

Hay estados que aprendieron a mirar sus fronteras como oportunidades. Otros las siguen observando como líneas administrativas.

Chiapas no puede darse ese lujo.

Su ubicación geográfica coloca al estado frente a una oportunidad histórica: ser la puerta de México hacia Guatemala y Centroamérica, y al mismo tiempo convertirse en un puente estratégico entre el mercado centroamericano y la economía de Norteamérica.

La pregunta ya no debería ser si Chiapas tiene potencial.

La pregunta es: ¿qué estamos haciendo para convertir esa posición geográfica en riqueza, empleos, inversión y seguridad?

Porque una frontera no solamente divide países. Una frontera bien administrada conecta mercados.

Y Chiapas tiene una de las fronteras más importantes de México.

Guatemala no debe ser visto solamente como vecino. Debe ser visto como socio estratégico

Durante décadas, la relación entre Chiapas y Guatemala ha estado marcada por migración, seguridad y comercio. Sin embargo, el verdadero potencial de esta relación está mucho más allá de esos tres temas.

Está en la posibilidad de construir una región económica integrada.

Los números empiezan a mostrarlo.

En 2025, Guatemala fue el principal origen de las importaciones de Chiapas, con aproximadamente 825 millones de dólares, por encima incluso de Estados Unidos. Honduras representó otros 303 millones de dólares.

Esto demuestra algo que debería ser evidente para cualquier estrategia económica estatal:

Chiapas ya tiene una relación comercial importante con Centroamérica. Lo que falta es convertirla en una política de Estado.

La propia infraestructura fronteriza confirma esa importancia. La Aduana de Ciudad Hidalgo ha sido identificada como uno de los principales puntos de entrada y salida de mercancías hacia Centroamérica, con alrededor de 175 mil operaciones de comercio exterior al año y un valor superior a 4,812 millones de dólares, según información de la Secretaría de Economía y del Trabajo de Chiapas.

Y hay una oportunidad adicional: Puerto Chiapas, la conectividad ferroviaria y la integración con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec pueden darle al estado una nueva dimensión logística. El propio proyecto federal contempla a Puerto Chiapas dentro de una plataforma logística multimodal que conecta puertos y corredores ferroviarios.

La frontera sur puede dejar de ser periferia y convertirse en plataforma.

Migración: de problema humanitario a política regional de desarrollo

Hablar de Chiapas sin hablar de migración sería desconocer la realidad.

Pero también sería un error hablar de migración exclusivamente desde la perspectiva de contención.

La migración requiere seguridad, sí.

Requiere orden.

Requiere coordinación institucional.

Pero también requiere desarrollo económico regional.

Si México, Guatemala y los países de Centroamérica logran generar mayores oportunidades productivas, cadenas de suministro, empleo formal y cooperación empresarial, la discusión migratoria comienza a cambiar de dimensión.

Por eso Chiapas necesita sentarse en la misma mesa con Guatemala y con Estados Unidos.

No únicamente para hablar de migración.

Para hablar de empleo, inversión, seguridad, infraestructura, comercio, energía, agricultura, turismo y cadenas productivas.

La seguridad también debe entenderse desde una perspectiva económica.

Una frontera segura facilita el comercio.

Un comercio eficiente genera inversión.

La inversión genera empleos.

Y los empleos formales fortalecen el tejido social.

No es una ecuación perfecta, pero sí una ruta mucho más inteligente que administrar permanentemente las consecuencias.

México–Estados Unidos: el otro lado de la ecuación

Chiapas también necesita comprender que su futuro económico está relacionado con Estados Unidos.

México tiene una ventaja extraordinaria: pertenece a la región económica de Norteamérica y cuenta con el T-MEC.

Pero no todos los estados mexicanos están aprovechando esa ventaja de la misma manera.

Nuevo León es un ejemplo contundente.

El estado ha construido durante años infraestructura, talento, industria, logística y una estrategia agresiva de atracción de inversiones. Para 2025 reportó exportaciones por 59.1 mil millones de dólares y en 2026 acumulaba más de 432 proyectos de inversión anunciados, con más de 117 mil millones de dólares comprometidos.

No se trata solamente de tener una frontera con Estados Unidos.

Se trata de construir un ecosistema alrededor de ella.

Eso es lo que Chiapas debe aprender.

El riesgo de quedarse mirando

El peligro para Chiapas no es únicamente la pobreza.

El peligro es quedarse fuera de la nueva geografía económica de México.

Mientras Nuevo León, Chihuahua, Coahuila, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí y Baja California compiten por las nuevas inversiones vinculadas al nearshoring, las entidades que no desarrollen infraestructura, talento, seguridad, energía y proveedores corren el riesgo de quedarse observando cómo otros estados capturan los empleos del futuro.

Incluso dentro de la industria automotriz, Nuevo León captó entre 2021 y septiembre de 2024 más de 14,222 millones de dólares de inversión extranjera directa acumulada, mientras Guanajuato registró 156 nuevos proyectos durante ese periodo.

La lección es sencilla:

la inversión no llega únicamente porque un territorio tenga recursos naturales. Llega cuando encuentra condiciones para producir, exportar y crecer.

Chiapas tiene recursos.

Tiene tierra.

Tiene agua.

Tiene energía.

Tiene agricultura.

Tiene café.

Tiene frutas tropicales.

Tiene turismo.

Tiene mano de obra.

Tiene frontera.

Tiene puerto.

Tiene conexión con Centroamérica.

Y tiene una ubicación geopolítica que muchos estados mexicanos desearían tener.

Pero tener ventajas no es lo mismo que saber utilizarlas.

El caso de Guatemala también merece atención

Guatemala ha demostrado que la integración comercial puede convertirse en una herramienta de crecimiento.

Sus zonas francas registraron exportaciones por alrededor de 1,082 millones de dólares en 2025, un crecimiento de 14.9% respecto de 2024. Para mayo de 2026, las exportaciones acumuladas de zonas francas ya alcanzaban 486.9 millones de dólares, 46.4% por encima del mismo periodo del año anterior.

Esto debería generar una pregunta incómoda en Chiapas:

¿Por qué un estado mexicano con acceso privilegiado al mercado norteamericano y con una frontera directa con Centroamérica no puede aspirar a construir una plataforma productiva mucho más poderosa?

No necesitamos copiar a Guatemala.

Necesitamos aprender de Guatemala.

Y también aprender de Nuevo León.

Y de Querétaro.

Y de Guanajuato.

Y de otros estados que entendieron que la competitividad no se decreta: se construye.

La propuesta: una Cumbre Internacional Chiapas–Guatemala–Estados Unidos

Aquí es donde Chiapas debería pensar diferente.

El estado necesita organizar una Cumbre Internacional Económica de Chiapas, Guatemala y Estados Unidos.

No un foro protocolario.

No una fotografía.

No otra reunión de discursos.

Una cumbre con resultados.

Gobiernos.

Embajadas.

Cámaras empresariales.

Fondos de inversión.

Bancos.

Empresas multinacionales.

Productores.

Exportadores.

Universidades.

Organismos internacionales.

Autoridades aduaneras.

Representantes de seguridad.

Y, sobre todo, inversionistas.

La agenda tendría que ser concreta:

1. Corredores logísticos México–Guatemala–Estados Unidos.

2. Modernización de la frontera sur.

3. Puerto Chiapas y conectividad ferroviaria.

4. Agroindustria y exportación.

5. Manufactura y proveeduría.

6. Turismo regional.

7. Energía e infraestructura.

8. Seguridad fronteriza.

9. Migración y movilidad laboral.

10. Atracción de inversión extranjera.

El objetivo debería ser extraordinariamente sencillo:

Que una empresa extranjera pueda venir a Chiapas, invertir, producir, contratar chiapanecos y exportar desde Chiapas hacia Guatemala, Centroamérica y Estados Unidos.

Ese sería el verdadero indicador de éxito.

Chiapas necesita dejar de pensar como frontera y empezar a pensar como plataforma

El Gobierno de Chiapas ya ha comenzado a plantear una agenda binacional con Guatemala alrededor del comercio, la movilidad humana y el desarrollo económico. También se han impulsado conversaciones sobre la Ruta Fiscal Puerto Chiapas–Ciudad Hidalgo y mecanismos para facilitar el tránsito de personas y mercancías.

El siguiente paso debe ser más ambicioso.

Chiapas necesita una estrategia internacional de largo plazo.

Porque el mundo está cambiando.

Las cadenas de suministro están cambiando.

El comercio está cambiando.

La relación México–Estados Unidos está cambiando.

Centroamérica está buscando nuevas oportunidades.

Y las empresas están buscando nuevos lugares para producir.

La oportunidad existe.

Pero las oportunidades no esperan eternamente.

La nueva frontera del desarrollo

Durante mucho tiempo Chiapas ha sido presentado desde sus carencias.

Pobreza.

Marginación.

Rezago.

Migración.

Inseguridad.

Desigualdad.

Es momento de cambiar la narrativa.

Chiapas debe comenzar a ser presentado también desde sus ventajas competitivas.

No para negar sus problemas.

Sino para resolverlos desde otra perspectiva.

Porque la pobreza no se combate únicamente distribuyendo recursos.

También se combate creando riqueza.

La marginación no se vence únicamente con programas sociales.

También se vence generando empleos dignos.

El rezago no se supera solamente construyendo infraestructura.

También se supera conectando esa infraestructura con los mercados internacionales.

Y la migración no puede enfrentarse únicamente con vigilancia.

También debe enfrentarse con oportunidades.

Chiapas tiene una oportunidad histórica para convertirse en el gran puente económico entre México, Guatemala, Centroamérica y Norteamérica.

Pero para hacerlo necesita visión.

Necesita empresarios.

Necesita infraestructura.

Necesita seguridad.

Necesita talento.

Necesita diplomacia económica.

Y, sobre todo, necesita dejar de pensar en pequeño.

Porque quizá la pregunta que Chiapas debe hacerse no es:

¿Cómo salimos del rezago?

La pregunta correcta es:

¿Cómo convertimos nuestra posición geográfica en una de las mayores ventajas económicas de México?

La respuesta puede estar justo frente a nosotros:

al sur, Guatemala y Centroamérica.

Al norte, Estados Unidos.

Y en medio de ambos mundos:

Chiapas.

Continuará… ✒️

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