Campos Elíseos

De primera dama, ¿a presidenta?• Chávez y Marte

Katia D’ Artigues

Ahora resulta, ¿no? Nos quedamos, ahora sí, como el chinito, “milando”. Ayer, un nuevo golpe sufrió nuestro gobierno por parte de las autoridades estadounidenses.
No, no mandaron más aviones no tripulados a vigilar los estados azotados por la inseguridad, sino que se está escribiendo la segunda parte de Rápido y furioso. Resulta que en Estados Unidos varias agencias y autoridades supieron de este operativo para que ingresaran armas destinadas a la delincuencia organizada y de ahí rastrearlas (ya sabe, perdieron el contacto de las armas y no saben dónde quedaron).
¿Y nosotros? En fin.
Ahora, gracias a la cadena CBS, sabemos que desde una oficina del Departamento de Justicia se asesoró a todas las dependencias participantes y que supieron del operativo: la Agencia para el Control del Tabaco y Armas de Fuego, la Oficina de Migración y Aduanas, y el Departamento de Seguridad Interna, entre otros.
Lo que me tranquiliza es que el gobierno de Barack Obama ya dijo que quien releve a Carlos Pascual continuará enviando “evaluaciones francas” sobre lo que pasa en México.
Por cierto, ¿qué tendrán los embajadores estadounidenses que llegan a nuestro país y se enamoran de mexicanas? Pasó con Pascual y también con el anterior embajador, Tony Garza, quien se casó con la empresaria Mariasún Aramburuzabala, aunque ya terminó su matrimonio.
Ayer, Garza dijo que John D. Feeley, actual ministro consejero de la embajada, es un buen prospecto para encabezar la representación diplomática.
Feeley, además de una carrera en el Departamento de Estado, fue marine, piloto de helicóptero. Egresado de la Universidad de Georgetown y casado con una colega diplomática, Cherie, con quien tiene dos hijas. Lástima, mexicanas de todos los partidos.
En el amor y en la política… todo se vale. En septiembre próximo se elegirá a un nuevo presidente en Guatemala. Actualmente, el mandatario es Álvaro Colom. Y una de las suspirantes a sucederlo en el cargo es Sandra Torres, su hasta hace días esposa.
Pudo más el poder que el amor. Se divorciaron a fin de que no exista impedimento constitucional para que ella compita electoralmente por la Unión Nacional de la Esperanza, la UNE. Como mero dato, también se casaron poco antes de que él llegara a la Presidencia.
Así evitarían que les apliquen el artículo 186 de su constitución, donde se estipula que ningún familiar “de cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad del presidente o vicepresidente” podrá buscar la presidencia de la república.
Dicen los priístas en la Cámara de Diputados que sí escucharon el llamado del presidente Calderón para que elijan a los tres nuevos integrantes del Consejo General del IFE. Y es que ahora tanto el PAN como el PRI se pasan la pelotita de quiénes son los culpables de que falten dichos consejeros. Ambos argumentan “falta de consensos”. ¡Qué exigentes somos! Si sólo llevan “armando el consenso” desde octubre pasado.
Ayer, en el Día del Agua, Hugo Chávez se refirió al deterioro ambiental que ha sufrido el planeta, sobre todo por la sequía.
Y fue ahí donde descifró lo que —dice— pudo haber sucedido en Marte. Ignoro si el presidente venezolano tiene conocimientos en ciencias de la tierra o verdadera información de inteligencia extraterrestre:
—No sería extraño que en Marte haya habido civilización, pero a lo mejor llegó allá el capitalismo, llegó el imperialismo y acabó con ese planeta.
¿Pensará que por ser “planeta rojo” era comunista? ¿Quiere ser corresponsal de Jaime Maussan en Venezuela?
Hoy recuerdo a Carlos Alan Santos Martínez, quien no debió morir en la Guardería ABC.
Ayer, en España, la princesa Letizia entregó los premios de Literatura Infantil y Juvenil de la Fundación SM. El galardón Gran Angular se lo llevó Begoña Oro, por su obra Pomelo y Limón, un libro interactivo que se aplica a las nuevas tecnologías como iPad. ¿Sabe que fue un producto hecho en México? Sí, lo hizo una de las pocas editoras de este tipo de aplicaciones —apps, como las llaman— que tenemos en el país. Se llama Rebeca Moreno. Felicidades.

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