Barrido contra droga se realizó al interior de escuelas con sofisticado detector molecular

Cosme Vázquez /ASICh

El rastreo de sustancias prohibidas que se llevó a cabo en los últimos días en seis escuelas preparatorias ha sido contundente con resultados de cero alumno involucrado, porque el detector molecular utilizado es capaz de detectar hasta habiendo consumido o teniendo contacto con drogas tres días antes, sostuvo el coordinador del Programa de Prevención de Conductas Antisociales en Estudiantes de la Secretaría de Educación, Carlos Hiram Culebro Sosa.
Reconoció que previo del operativo mochila se reunieron con los directores de cada una de las escuelas que fueron sometidas al filtro, a afecto de darles por avisado que se tendría por ahí la presencia de policías, acompañando el rastreo, pero jamás se les reveló de la capacidad del detector molecular.
Aseguró que esta herramienta de tecnología inglesa es capaz de detectar si la persona tuvo contacto o consumo de marihuana, cocaína y anfetaminas, entre otras sustancias, además que las detecta en el acto hasta en un radio de 700 metros, cuatro metros bajo tierra y en la sangre.
Dijo que al llegar a las preparatorias de Tuxtla el procedimiento fue siempre solicitar al director del plantel que dispusiera que se cerraran los accesos a la escuela para que no saliera ningún estudiante, para llevar a cabo el operativo, en el que participó hasta un perro adiestrado en el rastreo de drogas.
Culebro Sosa reveló que inclusive el detector molecular no exceptuó de su análisis el torrente sanguíneo de los docentes, del personal administrativo y de quienes supervisaban esa acción.
Expuso que hubo un momento en que la antena del detector molecular se orientó hacia la izquierda, apuntando un salón de clases, lo que alertó a los asistentes. Quien manejaba ese aparato reportó que se trataba de cocaína, hasta que se percataron que se trataba de la droga que utilizaban para la presentación de ese equipo y se encontraba en vehículo fuera del plantel. Rodearon el salón de clases, y la antena seguía apuntando a la izquierda, y no a la derecha como hubiera sido de encontrarse esa sustancia en el aula.
Los resultados obtenidos en el operativo son congruentes con las estadísticas que reportan que –en términos generales- el consumo de sustancias adictivas es menor en Chiapas al comparársele con lo que ocurre en otras partes el país, y demuestra que la escuela es un factor protector contra las adicciones. ASICh

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