Con el objetivo de prevenir la contaminación causada por la disposición incorrecta de las baterías alcalinas, el Ayuntamiento de Tuxtla, a través del Instituto de Protección al Medio Ambiente, concluyó el primer proceso de acopio de pilas realizado en diferentes instituciones educativas de la capital, logrando la recolección de 230 kilogramos de baterías usadas en la Universidad Maya. En este sentido, Alejandro Mendoza Castañeda, director de Instituto de Protección al Medio Ambiente Municipal señaló que este tipo de acciones están enmarcadas dentro de las estrategias de la actual administración municipal encaminadas a fomentar el cuidado del ecosistema y crear conciencia sobre las afectaciones que pueden provocar el depósito y tratamiento inadecuado de estas baterías.
Como muestra de ello, señaló que las pilas tienen dentro de sus componentes sustancias de connotación peligrosa con características CRETIB que se encuentran contempladas dentro de la NOM–052–SEMARNAT–1993 para Residuos Peligrosos, por lo que una vez desechadas se convierten en un residuo tóxico y sus componentes químicos se modifican en el ambiente, volviéndose en algunos casos más tóxicos.
Por su parte, Abel Torres Cano, Director General de la Universidad Maya, expresó el compromiso de esta institución para seguir fomentando las acciones que protejan al medio ambiente e hizo un reconocimiento al gobierno encabezado por Yassir Vázquez Hernández por las acciones emprendidas en favor de la ecología y el desarrollo sustentable.
“Hay que fomentar la responsabilidad que debemos de tener entre alumnos y autoridades para participar en el sistema de recolección de pilas con el municipio de Tuxtla Gutiérrez a fin de concienciar e involucrar a distribuidores, empresarios y sociedad civil en la necesidad de aplicar este plan con un sentido de corresponsabilidad, para fomentar la cultura del reciclaje y manejo adecuado de los residuos”, subrayó. ASICh
