La trayectoria del artista cubano Flavio Garciandía, marcada por la experimentación y el cuestionamiento de las convenciones pictóricas, llega al Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco) con una retrospectiva que reúne cinco décadas de creación.
Bajo el título “Flavio Garciandía: Autorretrato no autorizado”, la exposición reúne 90 piezas seleccionadas por el curador estadounidense Tobias Ostrander para recorrer las distintas etapas de un artista que ha hecho de la transformación una constante de su obra.
Radicado en México desde comienzos de la década de 1990, tras salir de Cuba como parte del éxodo de artistas de la isla, Garciandía también dejó una huella particular durante el periodo que vivió en Monterrey. La muestra recupera tanto esa etapa como otros momentos de su producción, desde sus primeras pinturas hiperrealistas hasta las obras vinculadas con el llamado “kitsch caribeño”.
¿Qué busca representar la obra?
Más que presentar una evolución lineal, la retrospectiva permite observar cómo el artista ha explorado y cuestionado diferentes tendencias del arte del siglo XX, al tiempo que mantiene una postura crítica frente a la idea de adoptar un estilo único.
En un recorrido por la exhibición, Ostrander explicó que Garciandía comenzó su carrera como hiperrealista y posteriormente se diversificó mediante la experimentación, hasta abandonar cualquier etiqueta o género artístico, en sintonía con su personalidad divergente.
“Hay muchos cambios de formas, de estilos. A veces, en un periodo de cinco o diez años, hay brincos de estilos. Flavio siempre habla de que no es un brinco, sino un desarrollo formal, pero vamos a ver a lo largo de la instalación que parece como si fuera la exhibición de 15 personas“, señaló el curador.
Un “Gesto de indignación” y un homenaje
Entre las piezas que contempla la muestra hay obras críticas con la situación geopolítica de Cuba, como la serie ‘Tropicalia I‘ y ‘Tropicalia II’, en la que incorpora hoces, martillos y machetes como símbolos vinculados al régimen comunista y por la que sufrió intentos de censura en la isla.
La exposición también recorre pinturas como ‘El Lago de los Cisnes‘, ‘Frijoles blancos‘ o ‘Malevich y Ryman en la Habana‘ y la serie ‘Ad Reinhardt en la Habana‘, esta última construye un diálogo minimalista con el pintor estadounidense Ad Reinhardt
Garciandía trabajó en Monterrey entre 1994 y 2004, desde ahí se planteó lo que después se convirtió en una columna vertebral de su práctica artística.
Por ello, esta primera exposición sobre su trabajo es un gesto de indagación y homenaje a la historia de la pintura contemporánea de la metrópoli situada en el norte de México. La exposición estará abierta al público en MARCO del 25 de septiembre de 2026 al 18 de abril de 2027.
Con información de EL INFORMADOR
