Aranceles de Canadá contra EU entran en vigor mientras Toronto apuesta por Europa

El primer ministro canadiense Mark Carney afirmó el martes que Canadá avanzará más rápido para reducir su dependencia económica de Estados Unidos y para profundizar los vínculos con Europa, mientras entraban en vigor aranceles de represalia sobre unos 20 mil millones de dólares en bienes estadounidenses.

“En demasiadas áreas querían dependencia, no una verdadera asociación económica”, manifestó Carney en un video pregrabado en el que expuso el plan de su gobierno para resistir la guerra comercial. El primer ministro señaló que cuatro décadas de mayor integración económica habían dejado a Canadá demasiado dependiente de Estados Unidos.

¿En qué consiste el plan económico de Canadá que involucra a la Unión Europea?

Canadá está explorando vínculos con la Unión Europea que podrían quedarse apenas por debajo de la membresía, dijo un funcionario canadiense familiarizado con las conversaciones.

Las opciones podrían incluir ampliar acuerdos existentes, negociar un nuevo tratado o crear otras formas de cooperación. El funcionario indicó que Canadá ya está consultando a provincias, territorios y grupos laborales sobre cómo podría ser una relación más profunda con la UE, pero que no se ha elegido ningún modelo.

El funcionario habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a comentar las conversaciones públicamente.

Carney tiene previsto estar la próxima semana en Estrasburgo, Francia, donde asistirá al discurso sobre el Estado de la Unión Europea de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el 16 de septiembre, y se dirigirá al Parlamento Europeo al día siguiente.

Aranceles de Trump trastocan una de las relaciones más sólidas a nivel mundial

La ruptura entre Canadá y Estados Unidos ha trastocado una de las relaciones más estrechas del mundo. Los países tienen economías profundamente integradas y vínculos cercanos en defensa y seguridad, pero Trump ha impuesto una serie de aranceles a bienes canadienses pese a haber negociado y elogiado repetidamente el acuerdo comercial de América del Norte durante su primer mandato. Muchos de esos aranceles violan dicho pacto.

Carney reconoció que las medidas comerciales causarían dolor a corto plazo, pero sostuvo que empujarían a Canadá a avanzar más rápido en inversión, infraestructura y diversificación del comercio. Afirmó que el cambio sería costoso, pero que quedarse inmóvil costaría más.

 

Con información de EL INFORMADOR

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